La aceleración de la inflación en enero, que volvió a superar el 3% (el IPC porteño marcó 3,1%), impactó en el bolsillo de las familias que viven en la ciudad, especialmente por los ajustes en rubros sensibles como los alimentos (4%), el transporte (3,7%) y los servicios (3,5%). En ese escenario, se incrementó por encima del promedio de los precios el umbral estadístico para que una familia de cuatro integrantes pueda ser considerada formalmente de “clase media”, que ya supera los $2 millones.
Los datos oficiales marcan que el piso de ingreso mínimo que un hogar tipo de dos adultos mayores y dos menores debe recibir por mes para integrar ese estrato socioeconómico llegó en enero a $2.201.157 en el mes.
El número es definido por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba), y se establece a partir de las mediciones para de su propio relevamiento de precios mensual en territorio porteño. El dato del IPC porteño difundido semanas atrás marcó que la inflación del primer mes de 2026 se aceleró 0,4 puntos porcentuales, (pasó del 2,7% al 3,1%) y quedó por encima del 3% en un mes por primera vez desde marzo de 2025.
Con esos números, el organismo estadístico produce, a partir de esos datos, el informe sobre “Líneas de pobreza y Canastas de consumo para la ciudad de Buenos Aires”, y ahí define los diferentes estratos de ingresos de la población, que incluye la definición formal de “clase media”. Todas estas canastas se encarecieron a un ritmo superior a la inflación promedio del mes.
En ese ingreso mínimo, se considera, entre otros, la compra de los bienes y servicios mínimos para la subsistencia, el conjunto de gastos vinculados con la adquisición o renovación de bienes durables para la vivienda, la salud y otros rubros como indumentaria y transporte.
Como se mencionó, el umbral de ingresos es definido para los consumos promedio de un grupo familiar de cuatro integrantes —dos mayores económicamente activos y dos menores— que vive en Capital Federal. En comparación con el mes previo, tuvo un aumento del 3,4%, un movimiento que superó al alza del costo de vida promedio en la ciudad en el mes.
En términos absolutos, son $72.695 más que el ingreso mínimo que ese mismo hogar requirió en noviembre para seguir siendo considerado estadísticamente de “clase media”. Según datos oficiales, en el mes pasado eran necesarios ingresos por al menos $2.128.462.
Cuando se compara la evolución del valor de esa canasta de “clase media” frente a los precios en los últimos 12 meses, se observa que ese umbral se encareció un 31,6%, en línea con el alza del IPC en 12 meses (31,7%).
En términos absolutos, son $528.000 más que un año atrás para que ese hogar de cuatro integrantes pueda ser considerado de clase media.
Como se elabora con referencia a grupos familiares que son propietarios de su vivienda, el informe del Idecba no contempla para sus cifras de gastos mensuales el costo del alquiler de un departamento o casa, un gasto presente en la rutina mensual de alrededor de un tercio de las familias que viven en la ciudad de Buenos Aires.
En enero, el valor promedio mensual de un departamento de tres ambientes y 70 m2 en Capital subió a $1.026.674 mensuales, según el Zonaprop Index. Se trata de un valor que toma en cuenta los precios de los avisos de alquiler publicados en ese sitio de clasificados online. De esta manera, el ingreso mínimo para ser de clase media para una familia que alquila se elevó aproximadamente a $3.227.831 en enero.
El informe del Idecba actualizó también las cifras correspondientes a la canasta básica total (CBT), que define el piso de la pobreza, y de la canasta básica alimentaria (CBA), que marca el umbral bajo el cual los hogares son considerados indigentes.
Esta última, que contempla un conjunto de alimentos básicos para la subsistencia, se ubicó en $767.413 en enero. De acuerdo con el ente estadístico porteño, los hogares que el mes pasado no consiguieron un ingreso de al menos ese valor fueron considerados estadísticamente indigentes. Esta canasta se encareció en el mes un 5,6%, movimiento que refleja que el alza de los precios del mes tuvo mayor impacto sobre los estratos de menores ingresos.
La línea de pobreza, que además de alimentos tiene en cuenta otros bienes y servicios no alimentarios (incluye transporte, artículos de limpieza, expensas, tarifas de servicios públicos, ropa, esparcimiento, salud, educación y comunicación, entre otros), se estimó en enero en $1.396.660, con un alza del 3,7% en el mes. Quienes tuvieron en el mes ingresos inferiores a esa cifra fueron considerados estadísticamente pobres.
En tanto, quedaron dentro del grupo de los “no pobres vulnerables” los hogares cuyos ingresos se ubicaron entre esa cifra y $1.760.926.
El estrato del “sector medio frágil” correspondió a quienes tuvieron ingresos de hasta $2.201.157.
El grupo de los “acomodados” correspondió a las familias que el mes pasado percibieron ingresos superiores a $7.043.703.
