Las autoridades de Francia liberaron el petrolero Grinch, sospechoso de integrar la flota oculta sancionada de Rusia, luego de que su propietario pagó una multa de varios millones de euros y tras permanecer retenido durante tres semanas.
Según informaron las fuerzas francesas, el buque fue interceptado en el mar Mediterráneo el 22 de enero, en cumplimiento de las prohibiciones impuestas sobre la exportación de crudo ruso. Cuando fue capturado, navegaba con bandera falsa de Comoras y había zarpado desde Murmansk, en el norte de Rusia.
El barco fue desviado por las autoridades al puerto de Marsella bajo sospecha de eludir sanciones. El martes, el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, comunicó que el Grinch abandonó aguas francesas al haberse cubierto el pago requerido por la infracción.
Las fuerzas francesas y sus aliados abordaron el petrolero el mes pasado cuando navegaba entre España y Marruecos, procedente de Rusia. Fue escoltado a un puerto cercano a la ciudad de Marsella, en el sur de Francia.
El buque navegaba con bandera de Comoras, según los servicios especializados MarineTraffic y VesselFinder, y se cree que formaba parte de la flota que transporta petróleo para países como Rusia e Irán en vulneración de las sanciones de Estados Unidos.
“El petrolero 'Grinch' abandona aguas francesas tras pagar varios millones de euros y sufrir una costosa inmovilización de tres semanas", afirmó en X el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean-Noël Barrot.
Varios países acusan a Moscú de haber constituido una flotilla de viejos petroleros de propiedad opaca para sortear las sanciones impuestas por la Unión Europea, Estados Unidos y el G7 tras la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Las sanciones, destinadas a limitar los ingresos de Moscú para proseguir la guerra, han dejado a muchos petroleros que transportan petróleo ruso fuera de los sistemas occidentales de seguros y transporte marítimo.
“Evadir las sanciones europeas tiene un precio. Rusia ya no podrá financiar su guerra con impunidad a través de una flota fantasma frente a nuestras costas”, declaró Barrot.
El ejército francés desvió el barco el mes pasado y lo fondeó en el puerto de Fos-sur-Mer como parte de una investigación por un cargo de no enarbolar una bandera válida. La tripulación, de nacionalidad india, permaneció a bordo.
“Como parte de un proceso de declaración de culpabilidad, la empresa propietaria del buque fue condenada por el tribunal judicial de Marsella a una multa económica de confiscación”, declararon la fiscalía de Marsella y las autoridades marítimas regionales en un comunicado conjunto.
No se reveló el importe exacto de la multa.
Se cree que Rusia utiliza una flota de más de 400 barcos para evadir las sanciones por su guerra contra Ucrania. Francia y otros países se han comprometido a tomar medidas enérgicas.
La flota está compuesta por buques y petroleros antiguos, propiedad de entidades no transparentes con domicilio en países no sancionados, y que navegan bajo pabellón de dichos países.
El pasado septiembre, las fuerzas navales francesas abordaron otro petrolero frente a la costa atlántica francesa, que el presidente Emmanuel Macron también vinculó con la flota encubierta. Putin denunció dicha interceptación como un acto de piratería.
El capitán de dicho petrolero será juzgado la próxima semana por la presunta negativa de la tripulación a cooperar.
(Con información de AFP y AP)

