En la industria del cine existen directores con un sello tan distintivo que es muy fácil reconocer cuando una obra forma parte de su historial creativo. Por ejemplo, Tim Burton con su estilo melancólico y gótico; o qué tal la animación y dirección artística de Hayao Miyazaki. Esto también ocurre en los videojuegos, donde hay algunas mentes maestras detrás de franquicias u obras de autor que a kilómetros se nota que estuvieron a cargo del desarrollo de una entrega.
Probablemente Hideo Kojima sea el representante máximo de esto, pero hay otro director que considero tiene incluso un toque mucho más reconocible: Goichi Suda, mejor conocido también como Suda51. Juegos como No More Heroes, Lollipop Chainsaw y Killer7 demuestran esto. Ahora, Romeo is a Dead Man es otro que se suma a la lista como su creación más reciente y, hasta ahora, la más ambiciosa del estudio Grasshopper Manufacture. Ahora bien, primero cabe aclarar que en esta ocasión el director es Ren Yamazaki, quien ya ha estado en el estudio durante varios años. Suda se quedó a cargo de la parte creativa de este juego, y se nota.
Raro, extraño e inusual, son palabras que se quedan cortas
Tenemos una historia que aparentemente es sencilla, pero que propone un acercamiento muy particular a la temática de viajes en el tiempo, multiverso y realidades alternas que tanto hemos visto en el entretenimiento contemporáneo, como con las películas de Marvel Studios. Romeo es un oficial de policía que, durante un recorrido con su compañero, encuentra a una chica tirada en medio de una carretera, a quien al ayudarle descubre que se llama Juliet (sí, ya desde aquí vamos entendiendo la intención). De pronto, un terrorífico ser termina con la vida de Romeo, lo que desemboca en su futuro como héroe universal.
Algo que resalta mucho de este juego es la mezcla de diferentes estilos de arte, así como de gameplay. Esto es algo que me remonta mucho a la época del Xbox 360 y PlayStation 3, precisamente a cuando era más común tener un nuevo lanzamiento por parte de Suda51. Eran tiempos donde los battle royale, los pases de temporada, los juegos como servicios y los despidos masivos de estudios no eran el foco principal de la industria. Muchos videojuegos tenían una intención más allá de convertirse en éxitos monetarios que hicieran aún más grandes las carteras de los inversionistas.
En ese entonces había espacio para que creativos pudieran impregnar sus ideas en juegos que tenían lanzamientos físicos tal y como si se tratara del shooter más popular de la época; a veces tenían también una edición especial y grandes presentaciones en E3, así como eventos de demostración en diferentes países. Hoy eso parece muy difícil y deja la sensación de que estos proyectos son tratados más como algo muy independiente, que pocas veces tiene el respaldo de un gran publisher. A pesar de que Romeo is a Dead Man tuvo una aparición en un PlayStation Showcase, realmente el marketing del título fue muy poco.
Y bueno, después de una pequeña reflexión, regresemos al punto de la presentación. Romeo is a Dead Man es un juego de acción en tercera persona con combate donde también hay armas. Pero eso es como el 5 % de lo que representa realmente el juego. De hecho, revisando los trailers de presentación y comparándolos son lo que jugué, incluso podrías ver como no había manera de darte cuenta que tipo de juego era este más allá de su mecánica principal de combate.
No deja de tirarte sorpresas por todos lados
En general, el juego se desarrolla en ambientes cerrados en lo que podríamos considerar un hack & slash, pero también hay resolución de puzzles, un poco de plataformas, quick time events y hasta secciones en 16 bits donde también podemos encontrar otros estilos. Por ejemplo, en esta ocasión la manera de mejorar las habilidades de Romeo es con un minijuego al estilo Pac-Man, y la pantalla de muerte tiene una ruleta como si se tratara de un juego de feria que nos premiará con una ventaja para tu regreso a la partida. Además de presentarse en una animación similar al stop motion.
Sí puede haber momentos donde jugadores que no tengan tanta experiencia con estos juegos de nicho puedan sentirse un poco agobiados con la presentación del mismo. En ocasiones, hubo algunas partes en las que me pareció que se pudieron haber pulido las mecánicas, pero en general todo se siente en un tono que mantiene el ritmo de la comedia, la acción y el progreso de la historia.
En su presentación, no me cabe duda de que es lo mejor que ha entregado el estudio. No intenta ser el título más hiperrealista para hacerle competencia a Red Dead Redemption 2 u otros juegos destacados por su nivel gráfico. Más bien, se nota que tuvieron un presupuesto adecuado para desarrollar el juego en Unreal Engine 5 y aprovechar las características de este. Pero lo que más le ayuda, independientemente de la calidad de modelado y texturas, es su dirección artística.
Desde el casco y vestimenta de Romeo, hasta los pines que usa en su chamarra, el concepto de los enemigos y el diseño de las armas aportan para que se note como un juego donde se tomaron en cuenta los detalles más pequeños para tener algo que complazca a los fans de este tipo de entregas. Que, por cierto, también se notan muchas referencias a la cultura popular dentro de esta dirección, no solo visual, también de audio, con un rock que recuerda a bandas de los 2000s y que encaja perfecto con su dinámica.
Pasemos a hacer una analogía de un licuadora. Romeo is a Dead Man es como si hubiera echado muchas cosas al vaso para tener una salsa condimentada de diferentes especias. Lo más sorprendente es que funciona. En lugar de terminar siendo una mezcla pastosa con grumos y un color extraño, este terminó siendo el ingrediente principal para un rico platillo.
El resultado final es divertido, con mucha personalidad y con elementos de los cuales seguramente veremos mercancía en un futuro. De verdad, los reto a mencionarme un juego que si quiera se parezca un poco a esto.
Es algo tan único, que solo se puede descubrir jugándolo
Podría seguir hablando de otras dinámicas del juego, pero es una experiencia tan única que creo merecen ser descubiertas por los propios jugadores. Hay muchas opciones para que la experiencia sea más que divertida y, a pesar de que pueda parecer muy complejo, realmente es un juego con estructura lineal que se apoya en diferentes elementos para poder llegar a su conclusión sin muchas trabas. Por más que lo he pensado, no hay absolutamente nada similar en el mercado y lo único que se le podría acercar, en dado caso, son otros juegos de Goichi-san.
Los presupuestos han cambiado, el público también y, en general, los videojuegos son muy diferentes a lo que eran hace dos y hasta una década. Hay poco margen de error para sobrevivir en un medio de entretenimiento que pelea por la atención del público, inundado de lanzamientos casi a diario y de grandes empresas esperando tener un retorno de inversión con números que superen sus expectativas. Ahí es donde, como jugador y amante de las propuestas frescas, celebro que aún podamos tener espacios para este tipo de obras.
Romeo is a Dead Man está disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC (vía Steam) desde el pasado 11 de febrero. Por ahora solo se encuentra disponible en formato físico pero se ha confirmado que se está trabajando en una versión para Nintendo Switch 2 y también en ediciones físicas.
