El surfista estadounidense Kurt Van Dyke, de 66 años, figura histórica de la escena californiana y referente de la comunidad de Puerto Viejo de Talamanca, fue hallado muerto el sábado 14 de febrero en su residencia de Cahuita, en la provincia de Limón, Costa Rica. Según informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el deportista habría sido víctima de un violento asalto. Las autoridades señalaron que el caso permanece bajo investigación y que se procura identificar a los responsables.
El hecho fue reportado a las 10.50, cuando la policía recibió una alerta sobre la presencia de un hombre fallecido en una habitación. El vocero del OIJ, Carlos Valverde, precisó que Van Dyke se encontraba en el departamento junto a una mujer cuando, presuntamente, irrumpieron dos hombres armados.
De acuerdo con los informes preliminares, los sospechosos amenazaron a ambos con armas de fuego y los retuvieron durante varios minutos mientras sustraían objetos de valor. El funcionario judicial indicó que el surfista murió en el lugar. “Fue asfixiado y presenta varias heridas con arma blanca”, afirmó Valverde en declaraciones consignadas por CNN en Español.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para practicar la autopsia que determinará con exactitud la causa del fallecimiento. La mujer que acompañaba a Van Dyke sufrió heridas leves y se encuentra fuera de peligro, según detallaron las autoridades.
Medios locales como The Tico Times y CR Hoy indicaron que el episodio ocurrió en Hone Creek, en la zona de Cahuita, Talamanca. Según la versión de la acompañante, de apellido Arroyo, los agresores ingresaron cuando ella sebañaba, la ataron de mano y pies y agredieron tanto a ella como al surfista. Luego escaparon tras cometer el ataque y apoderarse de distintos bienes, entre ellos un vehículo.
El informe preliminar del OIJ, citado por la prensa costarricense, señaló que Van Dyke fue hallado debajo de la cama, con una sábana sobre la cabeza y un arma blanca a su lado. Los investigadores analizan las circunstancias del hecho y no descartan ninguna hipótesis. Los agentes recolectaron pruebas en la escena, entre ellas posibles huellas dactilares y registros de cámaras de seguridad de propiedades cercanas. Hasta el momento no hubo detenciones. Las autoridades solicitaron colaboración a quienes puedan aportar información.
Van Dyke, oriundo de Santa Cruz, California, era una figura reconocida en la comunidad internacional del surf. Provenía de una familia vinculada históricamente a ese deporte en el norte de California. Su madre, Betty Van Dyke, integró un grupo pionero de mujeres surfistas durante los años 50 y 60, y su padre, Gene Van Dyke, también fue un referente en la disciplina.
En la década del 80, el estadounidense se instaló en Costa Rica, donde era dueño del Hotel Puerto Viejo, en la costa caribeña, una zona reconocida por sus olas, entre ellas el break de Salsa Brava. En la comunidad local lo apodaban “King” y lo describían como un impulsor del surf y del desarrollo turístico de la región.
La noticia provocó conmoción entre vecinos y referentes del sector. Roger Sams, presidente de la Cámara de Turismo y Comercio del Caribe Sur, expresó a La Nación de Costa Rica: “Es un hecho que no deseamos para nadie. Nos conmociona y nos duele, porque el Caribe ha sido muy tranquilo”. El dirigente, preocupado porque “evidentemente” va a afectar a la imagen del lugar, sostuvo que se trata de un episodio aislado y que la zona cuenta con presencia policial.
La Cámara de Hoteles de Costa Rica también expresó preocupación por el efecto que el crimen podría tener sobre la imagen de seguridad del Caribe costarricense. Flora Ayub, representante del sector, advirtió que la reiteración de homicidios en distintas zonas del país ya ha afectado la percepción internacional del destino.
El hermano del deportista, Peter Van Dyke, lo recordó en un mensaje al San Francisco Chronicle: “Mi hermano era una persona muy benévola y generosa que ayudaba a casi cualquiera. Kurt jamás lastimaba a nadie y siempre estaba ahí cuando lo necesitabas. Todos los que lo conocían lo sabían”. En otra declaración, añadió que amaba el océano, la granja familiar, los animales y a su familia.
La plataforma Raw Surf, dedicada a difundir la cultura del surf, expresó sus condolencias en redes sociales y destacó su trayectoria y su arraigo en la comunidad local. “Nuestros corazones están con la familia de Kurt y la comunidad surfista de Costa Rica ante esta pérdida inimaginable”, escribieron en una publicación en su cuenta de Instagram.
Con una trayectoria que se remontaba a los años 60 y 70 en las playas de Santa Cruz, Van Dyke había construido una vida ligada a las olas y a la promoción del deporte. Su muerte sacudió tanto a la comunidad surfista de California como a la del Caribe costarricense, que ahora aguardan el avance de la investigación para esclarecer un crimen que interrumpió una historia marcada por el mar y la hospitalidad.
