Ginebra. En la antesala de que Irán y Estados Unidos inicien en Ginebra, Suiza, una segunda ronda de negociaciones nucleares y de seguridad para disipar el riesgo de una intervención militar de Washington, el presidente Donald Trump sostuvo que participará "indirectamente" en las conversaciones y advirtió sobre "las consecuencias de no alcanzar un acuerdo".
"Participaré en esas conversaciones, indirectamente. Y serán muy importantes", dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.
Los dos archienemigos reanudaron el diálogo el 6 de febrero en Mascate, la capital de Omán, tras una escalada de amenazas.
Irán solo quiere hablar de su programa nuclear, pero Washington también exige que limite su programa de misiles balísticos y deje de apoyar a los grupos armados regionales.
A la luz de las nuevas conversaciones, "podemos concluir con cautela que la postura estadounidense sobre la cuestión nuclear iraní se ha vuelto más realista", trató de matizar el lunes el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, citado por la agencia de noticias Irna.
Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a presionar a Teherán el lunes por la noche.
"Quieren llegar a un acuerdo (...). No creo que quieran las consecuencias de no alcanzar un acuerdo", advirtió el líder republicano.
La tensión se intensifica antes de las conversaciones, con el despliegue de un segundo portaaviones por parte de Estados Unidos en Oriente Medio. El ejército estadounidense se prepara para la posibilidad de una campaña militar sostenida si las conversaciones fracasan, según informaron funcionarios estadounidenses.

