La inflación al consumo en Estados Unidos (EU) se enfrió más de lo esperado en enero, según datos del gobierno, debido al descenso de los precios de la energía.
Los analistas afirman que esta cifra permite al banco central estadounidense volver a recortar las tasas de interés a finales de este año, pero advierten que los responsables políticos deben observar una mejora sostenida para hacerlo, a pesar de la insistencia del presidente de EU, Donald Trump, en que prácticamente no hay inflación.
El Índice de Precios al Consumo (IPC) subió 2.4% anual, según el Departamento de Trabajo, frente a 2.7% de diciembre y ligeramente por debajo de la previsión media de los analistas. Se trata del nivel más bajo desde mayo del 2025.
Trump elogió el informe y declaró a los periodistas que la inflación ha “bajado mucho y que la hemos vuelto a encarrilar”.
Sin embargo, en los últimos meses han surgido preocupaciones sobre la asequibilidad, ya que el aumento de los precios en áreas como la alimentación ha afectado a los hogares y los aranceles de Trump han repercutido en la mayor economía del mundo.
Aunque los aranceles no han provocado un aumento generalizado de la inflación, las empresas han informado de un incremento de los costos comerciales. Muchas empresas han intentado suavizar el golpe acumulando existencias antes de los aumentos previstos de los impuestos y evitando repercutir íntegramente los costos adicionales a los consumidores.
A finales del 2025, Trump también amplió una serie de exenciones arancelarias, en particular sobre las importaciones agrícolas, al verse presionado por los votantes que se enfrentaban al aumento del costo de la vida.
Por ahora, el IPC aumentó 0.2% en términos mensuales en enero, un ligero descenso respecto al alza de 0.3% de diciembre. Contribuyó la caída de 1.5% mensual de los costos energéticos generales, en parte debido a la gasolina. Sin embargo, los precios de los alimentos se mantuvieron 0.2% por encima de los de diciembre y subieron 2.9% anual.
Aun así, “se trata de una noticia alentadora para muchas familias estadounidenses que han estado pasando apuros”, afirmó Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, en una nota.

