“Este proyecto fue tirarme a la pileta y hacerlo a fondo, sin pensar en las consecuencias. Fue un proceso creativo, en parte inconsciente. Lo mejor de ser el arquitecto de tu propia casa es que podés dejarte llevar, ejecutar sobre la marcha y, cuando hace falta, pegar un giro de timón sin miedo”, nos dijo el arquitecto argentino Germán Zeinsteger sobre esta propiedad ubicada en el barrio El Tesoro, en Punta del Este, muy cerca de la zona de La Barra.
“La elección de materiales que nos permitieran habitarla todo el año fue fundamental. Tracé la mejor orientación para lograr una ventilación cruzada de sur a norte y, en invierno, generar un efecto invernadero para mantener el confort”, agregó Zeinsteger sobre su casa unifamiliar de 132m2 que se abre al paisaje gracias a sus amplios ventanales y su revestimiento de chapa acanalada.
La vivienda se ubica en El Tesoro, un barrio que mantiene su tranquilidad incluso en plena temporada de verano en Punta del Este. Su estructura es metálica y sus paredes exteriores de chapa están rellenas con telgopor para asegurar un aislamiento térmico.
Los espacios fueron concebidos por Germán para que la arquitectura se funda con la experiencia: allí, el ocio, el recreo, la contemplación y el encuentro se convierten en parte natural de la vida cotidiana de él y su familia.
“Cuando estás en el living, es como estar afuera. El espacio es altísimo y súper amplio. Todo surgió de una idea simple que se concretó venciendo el miedo a crear algo tan vertical, casi como un galpón convertido en casa”, nos contó.
En los diseños de Germán predominan los jardines internos, las galerías, los decks y los espacios de transición que fusionan adentro y afuera en un diálogo constante con la naturaleza.
De 60m2 y pensado para ampliarse en una segunda etapa, este espacio es multifuncional: playroom, área para pintar y también zona de descanso. Un panel divisorio separa los sectores.
La habitación con su baño en suite destaca por sus paneles de madera y una estructura metálica expuesta que le imprime carácter. Una amplia abertura lateral con cortinas livianas brinda una generosa iluminación natural y lo conecta con el entorno.
“En pleno proceso creativo, pude generar un jardín interno, algo que siempre había deseado. El paisajismo lo hicimos nosotros con ayuda de Cecilia Bonasso y ahora estamos esperando que todo lo sembrado, crezca”, concluyó Germán.


