En México, lo más común es comprar casa de manera individual o en pareja, pero también existe la posibilidad de hacerlo a través de un crédito hipotecario compartido entre amigos.
En el marco del Día del Amor y de la Amistad, vale la pena recordar que esta estrategia se ha convertido en una alternativa para jóvenes que desean formar un patrimonio, pero no cuentan con la capacidad financiera suficiente.
Si bien puede ofrecer beneficios relevantes, la copropiedad también implica riesgos que deben evaluarse antes de firmar.
De acuerdo con Banco Sabadell, una hipoteca compartida entre amigos funciona de manera similar a una hipoteca tradicional, pero con la responsabilidad compartida del préstamo.
Todos los titulares son responsables del pago total, incluso si uno de ellos no puede cubrir su parte. Así, existe una responsabilidad solidaria entre todas las personas que figuran como titulares del crédito hipotecario. La vivienda puede quedar registrada a nombre de todos los cotitulares.
Entre las principales ventajas de contratar una hipoteca entre amigos destaca la mayor capacidad de pago. Al combinar ingresos, es posible acceder a un préstamo más elevado y comprar una casa de mayor valor.
También aumentan las probabilidades de aprobación del crédito hipotecario, ya que, con varios titulares, la solvencia económica suele ser más sólida. Esto puede incrementar las posibilidades de que el banco autorice el financiamiento.
No obstante, los riesgos existen, así que se debe analizar detenidamente la solvencia económica entre amigos para reducir la probabilidad de problemas de pago del préstamo. En una hipoteca con responsabilidad solidaria, el incumplimiento de uno afecta directamente a todos.
Además, puede ocurrir que en algún momento uno de los amigos quiera salir de la hipoteca conjunta. En ese escenario, deberán explorarse alternativas legales y financieras para que el resto de los cotitulares reestructuren el crédito.
El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) permite unir el monto del primer crédito con un familiar (padres, hijos o hermanos), con un amigo o en pareja sin necesidad de estar casados.
“Para comprar vivienda nueva o existente, puedes unir el monto de tu primer Crédito Infonavit con algún familiar, como padres, hijos o hermanos, o bien, con un corresidente amigo o con tu pareja sin necesidad de estar casados”, detalla el organismo en su página de Internet donde explica el mecanismo de Unamos Créditos.
Para conocer el monto disponible e iniciar el trámite, es necesario ingresar a Mi Cuenta Infonavit, en la sección “Mi perfil”, elegir “Asociar NSS” para vincular el crédito con la otra persona y posteriormente realizar la precalificación.
Antes de firmar cualquier contrato, es importante consultar con un notario lo que implica el esquema de copropiedad y cuáles son los derechos y obligaciones que se adquieren.
En un entorno donde el acceso a la vivienda exige mayor capacidad financiera, comprar casa entre amigos puede ser una opción viable, siempre que exista claridad legal y compromiso compartido.


