Las rotondas son intersecciones de diseño circular en las que los vehículos avanzan en un único sentido, con el objetivo de mejorar la fluidez del tránsito y reducir la siniestralidad.
A diferencia de otros cruces, no cuentan en su mayoría con señalización lumínica como los semáforos, por lo que su correcto funcionamiento depende del cumplimiento de normas específicas de prioridad.
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El error más frecuente al ingresar a una rotonda es desconocer lo que establece la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, que indica que la prioridad de paso corresponde a quien ya circula dentro de la rotonda.
En consecuencia, los vehículos que se incorporan deben ceder el paso a los que transitan por el anillo central. Esta regla busca evitar interrupciones en el flujo y la formación de embotellamientos.
Las confusiones suelen darse por dos motivos. Por un lado, porque en este tipo de intersecciones la prioridad la tiene quien circula por la izquierda, es decir, quien ya está dentro de la rotonda. Por otro, porque aún persiste la creencia (respaldada por distintas encuestas del sector) de que tiene prioridad quien llega primero, una interpretación errónea que suele derivar en maniobras riesgosas.
Esta norma no sólo es necesaria para rendir el examen teórico de obtención de la licencia de conducir, sino que resulta clave para reducir la siniestralidad y mejorar la fluidez del tránsito. Ahora bien, existen casos puntuales en los que la rotonda cuenta con semáforos; en esas situaciones, la prioridad de paso la tiene quien circula con luz verde.
Por su parte, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) remarca que la maniobra debe realizarse a baja velocidad y con el uso anticipado de luces de giro. Para salir de la rotonda, el conductor debe señalizar con el intermitente derecho y ubicarse con suficiente antelación en el carril más externo.
A su vez, no sólo es necesario tener en claro la prioridad entre vehículos, sino también ceder siempre el paso a los peatones en las rotondas. Por ese motivo, los automovilistas deben reducir la velocidad y garantizar el cruce seguro de las personas que circulan a pie o en bicicleta.
