Manchester City cumplió con su tarea y le trasladó la presión a Arsenal. En el Etihad Stadium, el conjunto de Pep Guardiola derrotó 3-0 a Fulham con una ráfaga de goles en 15 minutos durante el primer tiempo y quedó a tres puntos de la cima de la Premier League. El líder disputará su compromiso este jueves frente a Brentford y mantiene un partido menos, pero el acecho es concreto y vuelve a instalar el mano a mano en la recta decisiva del campeonato, reavivando los fantasmas del pasado.
El desarrollo fue claro desde el inicio. El City asumió el control, empujó a su rival contra su propio campo y encontró premio en una secuencia demoledora. A los 24 minutos, Antoine Semenyo abrió el marcador tras una acción que expuso las dudas defensivas de Fulham. El extremo definió con simpleza y encaminó una noche que se resolvería antes del entretiempo.
Con 26 años, el reciente llegado de Bournemouth acumula cinco goles y dos asistencias en tan solo ocho partidos. Además de su buen momento, destaca un dato de la jornada de hoy: el ghanés estuvo directamente involucrado en siete goles contra Fulham en la Premier League (4 goles, 3 asistencias), contando su etapa en su anterior club también. Solo un jugador tiene más participaciones en goles contra un oponente en este período: su actual compañero noruego vs West Ham (8).
Seis minutos después llegó el segundo golpe. En una transición veloz, Semenyo participó en la jugada que culminó Nico O’Reilly con una definición precisa ante el arquero Bernd Leno. La superioridad ya era manifiesta y el resultado empezaba a reflejarla con justicia.
El tercer tanto completó la ráfaga. Phil Foden asistió a Erling Haaland, que ajustó su remate desde la frontal y volvió a convertir en la liga inglesa. El noruego, máximo anotador del certamen con 22 goles, volvió a exhibir su peso específico en la estructura ofensiva, y dejó atrás la sequía que había alimentado algunas dudas semanas atrás. Con ese 3-0, el encuentro quedó sentenciado.
En el complemento, el local administró energías y evitó sobresaltos. Fulham insinuó una reacción tibia, pero nunca puso en riesgo la ventaja. Rodri dominó el mediocampo y sostuvo el orden en un desarrollo sin mayores sobresaltos. Guardiola incluso optó por resguardar a Haaland en el descanso, señal de que el resultado estaba asegurado.
De esta forma, aseguraron otra victoria ante su víctima favorita: llevan 17 triunfos consecutivos contra Fulham por la Premier.
El triunfo cobra mayor dimensión en el contexto de la tabla. Hace un mes, la distancia entre el puntero y su perseguidor era amplia. Algunos puntos perdidos por Arsenal reconfiguraron el escenario y permitieron que los Citizens redujeran la brecha. Ahora la diferencia es de tres puntos, con los dirigidos por Mikel Arteta obligados a responder en su visita a Brentford este jueves para evitar que la presión se traslade por completo al norte de Londres.
Y, en ese contexto, es cuando reaparecen los antecedentes recientes. Los Gunners cargan con tres subcampeonatos consecutivos y en dos de esas definiciones quedó a la sombra de la serie histórica de cuatro títulos consecutivos que el City encadenó en la Premier. El recuerdo de esa supremacía no es un dato menor: es un antecedente que condiciona, presiona y vuelve a poner al equipo de Guardiola, mentor de Arteta, como referencia inevitable en la carrera por el trofeo.
Mientras tanto, la jornada ofreció otro episodio inesperado en Selhurst Park. Crystal Palace parecía encaminar una victoria cómoda ante Burnley tras colocarse 2-0 con un doblete de Jorgen Strand Larsen. El local dominaba y no había señales de alarma en su estructura defensiva.
Sin embargo, el cierre del primer tiempo alteró todo. En los últimos siete minutos antes del descanso, Burnley anotó tres goles y dio vuelta el marcador con una contundencia inesperada. Primero descontó Hannibal Mejbri, luego Anthony estableció la igualdad y, casi de inmediato, un desvío en Jéfferson Lerma terminó en el 3-2 definitivo.
La remontada modificó el ánimo del estadio y dejó a Crystal Palace sin reacción en la segunda mitad. El conjunto visitante, comprometido en la lucha por la permanencia, sumó tres puntos que alimentan su esperanza, aunque matemáticamente es difícil. Para el equipo local, en cambio, la derrota representa un retroceso en su intento de estabilizarse en la mitad de la tabla.
Así, la fecha 26 dejó dos señales claras: Manchester City volvió a mostrarse sólido en el momento indicado y acortó distancias en la pelea por el título, mientras Burnley firmó una de las reacciones más impactantes de la temporada. La Premier League, una vez más, ofreció vértigo y un desenlace abierto a pocas jornadas del final.


