Xisco Quesada, el influencer y exfutbolista español que conmovió al mundo con su lucha contra el cáncer de páncreas, murió a los 28 años. Su muerte en la Clínica Universidad de Navarra puso fin a una batalla que visibilizó una enfermedad rara en menores de 40 años. Con más de 350.000 seguidores en Instagram, Quesada reconfiguró la percepción de una patología usualmente de adultos mayores.
Esposo y padre de dos hijos, Quesada fue diagnosticado con cáncer de páncreas en estado IV con metástasis el 5 de junio de 2025. Pese a las pocas probabilidades de curación, afrontó el proceso con fortaleza, además de compartir sin filtros su lucha, miedos y resiliencia en su cuenta de Instagram (@xiscoquesada9).
Su testimonio movilizó apoyo social y campañas solidarias, lo que sirvió para visibilizar desafíos médicos y científicos de la patología. Así, el exfutbolista amateur usó su plataforma para concientizar sobre su enfermedad.
El cáncer de páncreas se considera una de las neoplasias más letales y difíciles de tratar, con una mediana de diagnóstico de 71 años, donde más del 80% de los casos afectan a mayores de 60, y solo el 1,5% se detecta en menores de 40, según el National Institutes of Health, la American Cancer Society y Pancreatology.
Su diagnóstico precoz es complejo: síntomas iniciales inespecíficos como dolor abdominal persistente, pérdida de peso sin causa aparente, ictericia (coloración amarillenta de la piel, mucosas y ojos) o la aparición súbita de diabetes, suelen presentarse en etapas avanzadas. Esto lleva a que más de la mitad de los casos se detecten con metástasis, con una tasa de supervivencia a cinco años que apenas supera el 10%.
En pacientes jóvenes como Quesada, los factores de riesgo difieren: el componente genético es clave en hasta un 10% de los diagnósticos, vinculado a mutaciones hereditarias (BRCA1, BRCA2, CDKN2A, TP53) o historia familiar. Otros riesgos incluyen tabaquismo temprano, obesidad, diabetes tipo 2 y sedentarismo. Aunque la incidencia global aumentó ligeramente por envejecimiento poblacional y cambios en el estilo de vida, en menores de 40 se mantiene baja y estable, por lo que la mayoría de los diagnósticos se concentra en mayores de 70.
Xisco Quesada le pidió matrimonio a su pareja apenas 48 horas después de descubrir que tenía cáncerEn menores de 40, el cáncer de páncreas tiende a diagnosticarse en fases más avanzadas por el bajo índice de sospecha clínica, presentándose con mayor agresividad biológica y localización frecuente en la cabeza del páncreas. Si bien la enfermedad progresa rápidamente, los jóvenes suelen tolerar tratamientos intensivos debido a su mejor estado general de salud. Sin embargo, las opciones de tratamiento efectivo son limitadas cuando el diagnóstico se realiza en etapas avanzadas, a pesar de los avances en terapias dirigidas, inmunoterapia y medicina personalizada.
El testimonio de Xisco Quesada generó una ola de solidaridad y apoyo financiero: recaudó más de 900.000 euros de 44.600 donantes, entre los que se incluye a figuras como el actor Miguel Ángel Silvestre y el futbolista Antonio Sánchez. Quesada se comprometió a destinar entre el 60% y el 70% a investigación. En la Clínica Universidad de Navarra, donde luchó “hasta el final con valentía y rodeado del amor de su familia”, su historia en Instagram transformó “el dolor en conciencia, su historia en inspiración y su voz en apoyo” para miles.
Su esposa, Noelis Garcés, se expresó con emotividad en Instagram (@noeliisgarces): “Tus hijos te quieren, te adoran. Saben y sabrán que tienen al mejor papá del mundo, que los recuerdos que tienen son para toda la vida y son más bonitos que podrían haber vivido”.
La Federación de Fútbol de las Islas Baleares y su ex club, ADC San Pedro, destacaron su “ejemplo de fortaleza y actitud ejemplar ante la adversidad”, recordándolo como un “capitán cercano, humilde, con valores”.
Su legado resalta la necesidad de invertir en investigación y sensibilizar sobre factores de riesgo para mejorar las tasas de supervivencia, un mensaje insistido por varias instituciones alrededor del mundo.

