“¿Por qué voy tanto al baño durante el día? ¿Es normal tener la necesidad urgente de hacerlo todas las mañanas? ¿Cómo hago para evitar el estreñimiento?“, son algunas de las preguntas que abundan en la cotidianidad, pero que difícilmente se abordan en conversaciones. Más bien, suelen ser consultadas y respondidas por los motores de búsqueda de Google.
Debido a la naturaleza tabú que rodea a esta actividad primitiva, puede ser difícil obtener respuestas concluyentes sobre todas las cuestiones y dudas que rodean la simple acción de ir al baño.
Una cuestión asociada a la complejidad de este tema es que no siempre es fácil tener acceso a un baño o sentirse cómodo en cualquier lugar cuando la naturaleza llama. Puede que uno se encuentre manejando en medio de una ruta congestionada y no encuentre cerca un lugar para hacer una parada; es posible también estar en una cita con un potencial enamorado o en medio de una importante reunión en el trabajo. Algunas personas se desesperan cuando no tienen acceso rápido a un baño, especialmente porque están conteniendo una sensación de urgencia que, de revelarla, quedaría mal vista.
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Respecto a la importancia de lo que refleja esta simple acción para la salud, la misma puede -según los profesionales- reflejar y dar a conocer si se está comiendo suficiente fibra, bebiendo suficiente agua, o si el sistema digestivo está procesando los alimentos demasiado lento o muy rápido. Incluso, modificaciones inesperadas en los hábitos intestinales o en la apariencia de la materia fecal pueden ser un signo de alerta.
Es por esto último que es fundamental obtener respuestas a las dudas más frecuentes sobre la salud digestiva. A continuación, la opinión de los profesionales y de instituciones reconocidas de medicina sobre la cuestión.
“No existe un momento del día que sea mejor que otro. Lo importante es que, al momento de tener el deseo de hacer este acto, el paciente se dirija al baño y evite retrasar la necesidad. También es importante tomarse el tiempo necesario, no dando atención a distractores y realizarlo en un ambiente adecuado”, explica Nelson Mejia Beyeh, médico gastroenterólogo del Hospital Universitario Austral (HUA).
Según explica el médico, lo ideal es hacer al menos tres deposiciones completas por semana, sin esfuerzo excesivo, sin sensación de evacuación incompleta ni de obstrucción corporal. De igual manera, añade que a ello se le debe sumar la evitación de laxantes o maniobras digitales que hagan que necesite ir al baño de manera antinatural.
Investigadores de la Universidad de Rochester coinciden con que la frecuencia “perfecta o ideal” en los movimientos intestinales varían según la persona. No obstante, destacan que esta regularidad puede alternarse desde 3 veces al día hasta 3 veces por semana.
Para los profesionales de la Universidad de Rochester, el estreñimiento es cuando las heces son dolorosas, hay dificultad para poder ir al baño o no se puede acudir a este con la suficiente frecuencia. Este suele ser el problema gastrointestinal más común y que más se repite en los consultorios.
¿Por qué? Según los médicos, es la consecuencia del movimiento de la comida a través del colon. Así, cuando los movimientos musculares empujan las heces hacia el recto, puede ser que se realicen movimientos demasiado lentos y, como resultado, la deposición se vuelva dura y seca.
Algunos síntomas que se manifiestan en el estreñimiento/constipación son:
Mejia Beyeh informa que si la constipación se vuelve prolongada se debe consultar con un profesional para que realice un abordaje diagnóstico y terapéutico según la edad. Asimismo, añade el profesional que durante la consulta se debe:
La Clínica de Cleveland en Estados Unidos comunica que puede llevar de dos a cinco días para que los alimentos se digieran completamente y se eliminen del cuerpo. “Cuando uno come, la comida pasa por el estómago y el intestino delgado, un proceso que puede demorar de seis a ocho horas, antes de ingresar al intestino grueso. Una vez allí, la comida puede tardar alrededor de 36 horas en digerirse por completo antes de que se esté listo para defecar”, destacan.
Sumado a esto, la institución añade que para acelerar o asegurarse de que se haga la digestión correctamente es indispensable llevar una dieta rica en fibra de granos integrales, frutas, verduras y mantenerse hidratado; esto ayuda a que uno pueda a defecar con regularidad.
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“La posición correcta es sentándose sobre el inodoro con las rodillas más elevadas que las caderas, de esa manera se forma un ángulo de 35°, como si se estuviese ‘de cuclillas’”, explica Mejia Beyeh. Añade además que, al realizarla, la musculatura encargada de la continencia fecal se relaja y no es necesario que la persona realice fuerza. “Los profesionales solemos recomendar a los pacientes que coloquen un pequeño banquito o elevador para apoyar los pies frente al inodoro".
Según el médico gastroenterólogo se debe a que la cafeína es un estimulante potente del músculo liso que se encuentra en los intestinos y cuyo aumento en los movimientos resulta en la necesidad -para algunos “urgente”- de ir al baño. “Igualmente, debemos tener en cuenta que cada persona presenta diferente susceptibilidad a los efectos del café en el organismo”, recalca.
Los expertos recomiendan incorporar los siguientes hábitos en el día a día para lograr que el aparato digestivo se regule y funcione sanamente:


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