La protesta policial en Rosario, Santa Fe, se mantuvo durante dos días consecutivos. Los uniformados reclamaron aumentos salariales y mejores condiciones laborales. Finalmente, el gobernador Maximiliano Pullaro anunció que el sueldo inicial de un agente comenzará en $1.350.000, y otorgó beneficios económicos extra a aquellos que patrullen ciudades más conflictivas, por lo que un uniformado que maneja un patrullero en Rosario cobrará más de 2.000.000 de pesos.
La protesta inició el lunes por la noche frente a la Jefatura Policial de Rosario, en Ovidio Lagos al 5200. Allí, los uniformados -que tienen un régimen horario de 12 horas de trabajo y 36 de descanso- reclamaron un aumento salarial, mejores condiciones laborales y demandas vinculadas a la salud mental del personal. Además, denuncian que no llegan a mitad de mes con lo que ganan.
En el pico máximo de la tensión, el gobierno santafesino anunció el pago de un plus salarial de $500.000 para quienes se desempeñan en las principales ciudades y $250.000 para los choferes de los patrulleros.
El detonante de la rebelión fue la muerte del suboficial Oscar Valdez, de 32 años, quien se suicidó en la puerta de la Jefatura de la Unidad Regional II.
La muerte de este hombre oriundo de Vera, en el norte de Santa Fe, hizo que muchos se sintieran identificados con su historia, que tiene que ver con agentes que se trasladan más de 500 kilómetros para trabajar en Rosario.
El martes por la mañana, luego de asegurar que había maniobras políticas detrás del conflicto, el gobierno de Maximiliano Pullaro endureció su postura. Incluso, se anunció que 20 policías fueron pasados a disponibilidad y la fiscalía de Rosario confirmó que se abrieron causas penales por incumplimiento de funcionario público.








