Gran esperanza genera el anuncio del acuerdo entre la biofarmacéutica Moderna, el Gobierno mexicano a través de Birmex y Laboratorios Liomont; es una declaración de visión estratégica que revive la colaboración público-privada en un sector clave. No podemos restarle relevancia; es un esfuerzo, que si se logra concretar, podrá posicionar al país en el mapa global de la biotecnología y promete reactivar la producción nacional de vacunas, algo que no hemos visto a gran escala desde hace décadas.
Nada que ver con el intento frustrado de la vacuna Patria, que todavía hace un año se trató infructuosamente de reimpulsar pero ya estaba muy rebasada. El paso que quiere dar la administración Sheinbaum es diametralmente opuesto y con sustento.
El acuerdo anunciado con la estadounidense Moderna, que desarrolló vacunas efectivas mediante ARN mensajero, una plataforma de última generación que permitió respuestas rápidas a la crisis global, no se limita a adquisición de vacunas; incluye la transferencia de conocimiento para manufactura local, empezando por la vacuna mRNA-1273 contra COVID-19.
Este convenio se distingue por su amplitud en comparación con otros firmados por Moderna. La compañía ha establecido alianzas en Canadá, Gran Bretaña y Australia para abrir plantas de producción de vacunas en dichos territorios, pero son plantas de Moderna. En noviembre, anunció también un acuerdo con Brasil enfocado en transferencia de tecnología.
Sin embargo el de México incorpora elementos adicionales: no solo la transferencia tecnológica, sino el know-how para operar y producir vacunas de ARNm en la planta de Liomont en Ocoyoacac, Estado de México. Moderna ha comprobado que Liomont posee instalaciones adecuadas, capacidad técnica y experiencia, y tiene el antecedente de haber completado en 2021 el envasado y formulación de dosis de la vacuna AstraZeneca contra COVID-19, aunque esa producción fue descontinuada en 2024.
Hablamos con Román Saglio, director de alianzas comerciales para Latinoamérica de Moderna, y nos indicó que adaptar las instalaciones de Liomont para ARNm será factible y relativamente fácil, aunque todo está sujeto a aprobaciones regulatorias. "El acuerdo de entendimiento es sólo el punto de partida; el proceso podrá tomar de 4 a 5 años, pero tiene valor estratégico”. Dice que el Gobierno mexicano fue muy enfático en incluir a una empresa mexicana por la visión de detonar un ecosistema tecnológico-científico en el país, con miras a poder exportar hacia América Latina. El nuevo socio estratégico del Gobierno mexicano no aceptó detallar la inversión requerida, pero resaltó la importancia de que Birmex esté involucrado en este acuerdo, dado su rol como responsable de orquestar la cadena de suministro en el futuro, incluyendo la consolidación de demanda y adquisiciones de insumos de salud para el sector público.
A partir de este año, Liomont será el titular de los registros sanitarios de las vacunas suministradas por Moderna al Gobierno. El convenio de Moderna con Asofarma terminó desde 2024, pues en 2025 ya vendió directo su vacuna a través del operador logístico Medistik. Para la campaña de este invierno, que finaliza en abril, se adjudicaron 10 millones de dosis. Para la temporada 2026-2027, las ventas se realizarán a través de Liomont, con la formalización del acuerdo prevista para marzo. Saglio mencionó la necesidad de agilidad en la planeación. Algo importante es que Cofepris responda con celeridad, ya que las dosis deben estar listas para septiembre, previo al inicio de la campaña de vacunación en octubre.
El proceso de transferencia es gradual: comienza con importación de producto terminado, sigue con formulación y envasado local, y avanza hacia la fabricación del principio activo ARNm en México. Es el primer proyecto alineado con el Plan México, que promueve inversiones y capacidades productivas nacionales para mayor autosuficiencia sanitaria.
En un panorama global, Saglio observó que este paso en México contrasta con tendencias en otras regiones: "Refleja una visión que falta en Europa como bloque e incluso en países como Estados Unidos, que están perdiendo protagonismo". Mientras Europa enfrenta desafíos en la integración de políticas sanitarias y Estados Unidos lidia con variaciones en inversión pública, países emergentes como México y Brasil optan por colaboraciones para ser resilientes ante una nueva pandemia.
Desde el punto de vista económico, es un gran proyecto de nearshoring farmacéutico, pues la idea es trasladar a territorio mexicano la producción actual de vacunas de Moderna en Norwood, Massachusetts. Y si todo fluye conforme se vislumbra, el acuerdo generará aquí empleos en biotecnología y reducirá la dependencia externa, más las potenciales exportaciones regionales. Sin embargo, el éxito dependerá de la ejecución regulatoria y operativa; aquí la destreza y agilidad de Cofepris, comandado por Víctor Hugo Borja, tiene un papel vital porque si en algo se atora no logrará culminar el esfuerzo antes de que finalice el actual sexenio como lo anhela la primera mandataria.
Se trabajarán nuevos proyectos vacunales
Con el entusiasmo a todo lo que da, Moderna ya está dando otros pasos: va buscando aquí alianzas con instituciones académicas para impulso de proyectos de investigación y desarrollo con miras a ubicar candidatos vacunales. Román Saglio nos comparte que ya firmaron con el Dr Arturo Reyes Sandoval, director del IPN, acuerdo para trabajar en forma conjunta por ejemplo en el diseño de candidatos vacunales de interés para la salud de los mexicanos. La idea es identificar targets de potenciales nuevas vacunas; por ejemplo sería muy importante trabajar rumbo a una vacuna contra el dengue u otras enfermedades de interés para la región. Lo mismo ya está en pláticas con la UNAM y están abiertos a verlo con otras instituciones académicas.
Hospitales MAC cumple 18 años y sigue creciendo
En su 18º aniversario, Hospitales MAC, del empresario guanajuatense Miguel Khoury, anunció el inicio de una nueva etapa de crecimiento buscando redefinir el acceso a la salud privada en México. Con 25 hospitales en 21 ciudades, el grupo se ha consolidado como la red hospitalaria privada con mayor presencia en el país y proyecta ampliar su infraestructura, modernizar procesos y fortalecer su enfoque en la calidad y seguridad del paciente. Fundado en 2008 en los terrenos de la antigua Hacienda de Los Laureles en Celaya, el Grupo Hospitalario inició operaciones con un solo hospital, 15 habitaciones, 4 quirófanos y 11 colaboradores. Dieciocho años después, opera más de 700 habitaciones, 110 quirófanos y una plantilla de 5,000 profesionales de la salud, reflejando un crecimiento sostenido y una demanda cada vez mayor de servicios médicos accesibles.

