Siria se sumó oficialmente a la coalición internacional liderada por Estados Unidos para combatir al grupo Estado Islámico, en una medida que representa un cambio significativo en la estrategia global contra el extremismo.
En ese encuentro, los altos funcionarios de los 90 países que integran la coalición dieron la bienvenida a Siria y expresaron su intención de trabajar junto al gobierno de Damasco en la campaña para derrotar al Estado Islámico en Siria e Irak.
El ingreso de Siria a la coalición se formalizó después de la visita a Washington del presidente Ahmad al-Sharaa, un hecho que marcó el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Siria y los principales actores internacionales involucrados en la lucha contra el extremismo en la región.
El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, calificó esta decisión como el comienzo de una nueva etapa en la seguridad colectiva, resaltando la importancia de la cooperación regional y la responsabilidad compartida para enfrentar amenazas comunes.
La declaración conjunta difundida tras la reunión de la coalición resaltó el compromiso de apoyar los esfuerzos de Siria e Irak para impedir el resurgimiento de células extremistas en sus territorios.
Entre las nuevas medidas adoptadas, la coalición inició la transferencia de aproximadamente 9.000 detenidos vinculados al Estado Islámico, desde centros bajo control de las Fuerzas Democráticas Sirias en el noreste sirio hacia instalaciones más seguras en Irak.
Esta acción busca reforzar la seguridad y evitar el riesgo de que los extremistas puedan reorganizarse o escapar de la custodia. Además, la coalición estableció como prioridad la repatriación de familias asociadas al Estado Islámico, que residen en los campos de al-Hol y Roj, ubicados también en el noreste de Siria.
El control de estos campos, que albergan a más de 25 mil personas, en su mayoría mujeres y niños de Siria e Irak, fue asumido por el gobierno sirio a finales de enero. La coalición instó a los países involucrados a repatriar a sus ciudadanos y a facilitar la reintegración digna de estas familias en sus comunidades de origen.
Como parte de los compromisos recientes, las Fuerzas Democráticas Sirias comenzaron a integrarse en el ejército nacional sirio, en cumplimiento de un acuerdo alcanzado con el gobierno central.
Este proceso incluyó la retirada progresiva de fuerzas kurdas de puntos estratégicos, como el aeropuerto internacional de Qamishli, varios campos petroleros y la sede de la principal compañía nacional de petróleo, mientras las autoridades de Damasco retomaron el control de áreas clave del noreste, como la ciudad de al-Hassakeh.
En el futuro inmediato, Siria asumirá la gestión de los pasos fronterizos con Irak y Turquía, consolidando así el restablecimiento de la autoridad estatal en zonas que habían permanecido bajo administración autónoma durante los años de conflicto.
(Con información de AP)


