El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV, por sus siglas en inglés) de Nueva York administra licencias de conducir, permisos de aprendizaje e identificaciones oficiales, incluso para personas que no son residentes permanentes. Dentro de sus facultades se encuentra la de autorizar o retirar el derecho a manejar en el territorio estatal, independientemente de que la licencia física haya sido emitida por otra jurisdicción.
Tener una licencia válida de otra jurisdicción no garantiza automáticamente la posibilidad de manejar en Nueva York sin restricciones. El DMV puede suspender o revocar el llamado “privilegio de conducir”, que es la autorización legal para operar un vehículo dentro del estado, aun cuando el documento original continúe vigente en el lugar donde fue emitido.
Cuando la agencia estatal impone una sanción, la persona queda legalmente impedida de manejar dentro del estado. La prohibición se limita al territorio neoyorquino, pero su incumplimiento puede agravar su situación legal.
Las medidas que adopta el DMV, según detalla el organismo en su sitio web oficial, pueden ser temporales o definitivas, según la gravedad del caso. La agencia aplica dos tipos principales de sanciones:
El DMV puede suspender o revocar el privilegio de conducir por múltiples razones. Entre las más habituales se encuentran:
De acuerdo con una guía del DMV, una vez que el derecho fue suspendido o revocado, manejar en Nueva York se considera un acto ilegal. Esta conducta se tipifica como Operación Agravada Sin Licencia (AUO, por sus siglas en inglés), una infracción que puede acarrear multas elevadas, recargos obligatorios e incluso penas de prisión, según la gravedad y la reincidencia.
Los conductores no residentes que hayan perdido el privilegio de manejar pueden solicitar su restauración una vez cumplido el período de suspensión o revocación. El proceso no es automático y exige una gestión formal ante el DMV.
El primer paso consiste en enviar una solicitud por escrito al Driver Improvement Bureau del DMV de Nueva York. La correspondencia debe dirigirse a:
Además de la solicitud, se debe abonar una tarifa de procesamiento de US$100. Antes de que el DMV evalúe el pedido, el conductor debe haber pagado todas las penalidades civiles pendientes, incluidas las relacionadas con falta de seguro o negativa a pruebas químicas. El organismo enviará una notificación oficial con instrucciones específicas según cada caso.


