Xóchitl Gálvez dejó de beber refresco y adoptó una rutina fitness con el objetivo de llevar su transformación física a otro nivel. Con orgullo, la excandidata presidencial compartió que bajó 22 kilos en apenas ocho meses gracias a cambios en su estilo de vida y con la supervisión de su nutrióloga Marion Cruz.
La política hidalguense relató que el proceso electoral de 2024 afectó su salud física y mental, lo que la llevó a buscar ayuda profesional. “Acabé cansada, estresada. Dormía como tres o cuatro horas al día y comía muy mal”, confesó en uno de sus videos.
Según Gálvez, ella comenzó con pequeños ajustes en sus hábitos. “¿Quieres empezar? Saca a pasear a tus mascotas, reduce la cantidad de comida, evita la comida chatarra y los refrescos, y trata de ir a un nutriólogo si puedes”, aconsejó a sus seguidores.
Xóchitl Gálvez contactó con la nutrióloga Marion Cruz, quien se presenta como especialista en nutrición y acupunturista en su cuenta de Instagram. En su perfil, con más de mil seguidores, la doctora comparte consejos y recetas para llevar una alimentación saludable.
Según sus publicaciones, la joven nutrióloga se enfoca en nutrición clínica personalizada y en estrategias complementarias de salud.
“Combino nutrición y acupuntura para apoyar una pérdida de peso efectiva y sostenible, regulando apetito, ansiedad y metabolismo.“, explica en uno de sus post, donde muestra el antes y el después de una de sus pacientes.
Cruz asegura que cada uno de sus tratamientos se adapta a las necesidades de sus pacientes, con un “enfoque integral y basado en evaluación personalizada”.
Marion Cruz ganó visibilidad gracias a Xóchitl Gálvez, quien documentó su progreso en redes sociales, con una rutina integral de alimentación, ejercicio y cambio de hábitos.
“En ocho meses, 22 kilos, es muchísimo”, destacó la nutrióloga en un video donde aparece junto a Gálvez, quien le preguntó qué se necesita para perder peso.
“Una dieta balanceada como la que llevamos ahorita. Tratar de comer de todos los grupos de alimentación. Tratar de meter una fruta, meter verduras, tratar de meter proteínas, pero también agregar un poco de ejercicio”, respondió la especialista.
Para Cruz, la clave de un proceso sostenible de pérdida de peso no está en las dietas extremas, sino en los cambios en el estilo de vida que puedan mantenerse a largo plazo. “No recomendaría una dieta tan fuerte. Al final vas a regresar a hacer lo que estás acostumbrado a hacer y vas a ir para arriba o para atrás.”, comentó.
Uno de los tratamientos que Marion Cruz ofrece como complemento a la nutrición es la acupuntura, técnica de la medicina tradicional china que consiste en la inserción de agujas finas en puntos específicos del cuerpo.
De acuerdo con la especialista, este método ayuda a controlar el hambre, reducir la ansiedad por comer y mantener hábitos saludables de forma más constante.
“La acupuntura es parte del tratamiento del que yo me siento muy contenta porque sí siento que me ha ayudado muchísimo al tema de la ansiedad.”, asegura Xóchitl Gálvez, quien compartió un video sometiéndose a este procedimiento.
En uno de los fragmentos, la nutrióloga Cruz explicó que la técnica consiste en colocar agujas muy delgadas en diferentes partes del cuerpo para tratar la angustia y la ansiedad a nivel neuronal.
“Estas agujas son del grosor de un pelo, casi no se sienten. Estos cablecitos potencializan el efecto del tratamiento. Depende de cada tratamiento las zonas que se van a estimular. (...) Las agujas no duelen para nada. La verdad es que es un proceso súper tranquilo.”, detalló la especialista.
Algunos estudios científicos han explorado cómo la acupuntura puede influir en hormonas relacionadas con el apetito y el metabolismo.
Por ejemplo, un ensayo clínico realizado por el Departamento de Bioquímica Médica de la Universidad de Gazi, en Turquía, encontró que la acupuntura en mujeres con obesidad redujo los niveles de leptina y de insulina, al tiempo que aumentó hormonas como la ghrelina y la colecistoquinina (CCK).
Estos cambios se asociaron con una mejor regulación del hambre y la sensación de saciedad, así como con una disminución del índice de masa corporal.
Además de los cambios en su alimentación, Xóchitl Gálvez también incorporó una rutina de gimnasio que potenció su pérdida de peso y mejoró su condición física. Su entrenamiento combinó ejercicios cardiovasculares, como caminadora y elíptica, con trabajo de fuerza para tonificar músculos y aumentar la resistencia.
Con el acompañamiento de su entrenadora, Melina, Gálvez incluyó ejercicios funcionales que involucran varios grupos musculares a la vez, como sentadillas con peso, desplantes, movimientos de empuje y ligas de resistencia.
La excandidata también destacó la importancia de la constancia en este proceso y señaló que cada semana aumentaba ligeramente las repeticiones o el peso, combinando sesiones de cardio con circuitos de fuerza.


