El Chevrolet Tracker se mantiene como una de las principales apuestas comerciales de General Motors en la Argentina y uno de los SUV del segmento B con mayor presencia en el mercado. Fabricado en la planta de Alvear, Santa Fe, el modelo fue clave en el buen desempeño de la marca durante 2025 y volvió a ubicarse entre los más vendidos en el arranque de 2026.
En enero patentó 1905 unidades, lo que representó una participación del 3% sobre el total del mercado, de acuerdo con los datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). El registro implicó un crecimiento del 205,8% frente a diciembre, mes históricamente bajo por la estacionalidad, aunque mostró una caída interanual del 5,8% en la comparación con enero de 2025.
La automotriz que no aumenta los precios desde noviembre y financia a tasa 0
A lo largo de 2025, el SUV fue el modelo más vendido de Chevrolet y uno de los pilares de la marca, que cerró el año con 46.322 unidades patentadas, casi el doble que en el período previo. En ese contexto, el Tracker acumuló 17.647 operaciones, consolidándose como el producto de mayor volumen dentro del portfolio local.
Para febrero, el Tracker mantuvo sin cambios los valores vigentes en enero, una señal de estabilidad en un mercado donde varias automotrices optaron por aplicar ajustes moderados o directamente congelar precios. Los montos oficiales por versión son los siguientes:
Toda la gama se ofrece exclusivamente con caja automática, uno de los diferenciales del modelo dentro del segmento.
La actualización más reciente del Tracker introdujo cambios sutiles en sus dimensiones y un rediseño alineado con el nuevo lenguaje global de Chevrolet. El SUV mide 4304 mm de largo, 1791 mm de ancho de carrocería y alcanza 1624 mm de alto con barras de techo, mientras que la distancia entre ejes se mantiene en 2570 mm. El baúl conserva una capacidad de 393 litros, ampliable hasta 1294 litros con los asientos traseros rebatidos.
El cambio más visible aparece en el frente, con ópticas divididas en dos niveles, una firma luminosa más fina en la parte superior y un nuevo esquema en la zona inferior. También se renovaron la parrilla, los paragolpes y las llantas, mientras que todas las versiones equipan neumáticos 215/55 R17.
En el apartado mecánico no hubo modificaciones: continúa el motor 1.2 turbo de 132 CV y 190 Nm de torque, asociado a una caja automática de seis velocidades. El interior mantiene el esquema de doble pantalla, con instrumental digital de 8” y sistema multimedia MyLink de hasta 11”, además de conectividad OnStar con el servicio de Acompañamiento Seguro.
En materia de seguridad, toda la gama ofrece seis airbags, control de estabilidad y tracción, ABS con EBD, Isofix, asistencia en pendiente y control de velocidad crucero. Las versiones más equipadas suman sistemas de asistencia a la conducción, como alerta de punto ciego, frenado autónomo en baja velocidad y alerta de colisión frontal, entre otras.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.


