Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, dos de las leyendas del esquí alpino italiano, fueron los últimos portadores de la llama y los encargados de encender el pebetero olímpico en Milán, este viernes en el final de la ceremonia de apertura de los Juegos de Invierno de 2026.
En tanto, en Cortina d'Ampezzo, a 250 km de la capital económica de Italia, fue Sofia Goggia, esquiadora todavía en activo, la encargada de encender el otro pebetero del evento, que se disputa hasta el 22 de febrero en siete sedes repartidas por el norte del país.
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La esquiadora Sofia Goggia fue la encargada de encender el otro pebetero en Cortina d'Ampezzo. Foto:
Tomba, de 59 años y tres veces campeón olímpico (gigante y eslalon en 1988, gigante en 1988) y Compagnoni, de 55 años y también triple campeona olímpica (Super G en 1992, gigante en 1994 y 1998), realizaron su encendido justo debajo del Arco de la Paz de Milán, mientras que Goggia (33 años) lo hizo en la plaza Dibona de Cortina d'Ampezzo, la célebre estación invernal de los Dolomitas.
Milán nunca había sido olímpica, mientras que Cortina d'Ampezzo fue la sede única de los Juegos de Invierno de 1956.

