Las postales de iguanas inmóviles por el frío, árboles cubiertos de escarcha y madrugadas con sensación térmica invernal empezarán a quedar atrás en Florida. A partir del fin de semana y, con mayor claridad desde el inicio de la próxima semana, el estado comenzará a transitar un proceso sostenido de recuperación térmica que devolverá valores más acordes a febrero.
En el noreste de Florida y el sureste de Georgia, el tramo final del viernes y la noche marcarán todavía condiciones con bajas temperaturas, impulsadas por el pasaje de un frente frío seco. Según la oficina del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) en Jacksonville, las mínimas caerán nuevamente durante la madrugada del sábado, con registros en los 30°F (alrededor de 30°F a 39°F, es decir, entre -1°C y 4°C) en zonas interiores.
Sin embargo, el panorama comenzará a modificarse a partir del domingo. El ingreso y posterior desplazamiento de un sistema de alta presión permitirá un cambio gradual en la circulación del viento, que dejará de ser marcadamente del norte y favorecerá un flujo más occidental. Este ajuste será clave para que las temperaturas máximas empiecen a repuntar de forma constante durante la próxima semana, acercándose primero a los valores normales y superándolos hacia mitad de semana.
En el centro-este de Florida, el impacto del aire frío se hará sentir todavía durante la noche del viernes y la madrugada del sábado. La oficina del NWS en Melbourne advierte que, aunque el episodio más intenso ya quedó atrás, persistirán madrugadas frescas, especialmente en zonas rurales e interiores.
La clave del pronóstico está en lo que ocurrirá después: el domingo marcará el inicio de una transición más evidente. Con cielos mayormente despejados y vientos más débiles, las temperaturas comenzarán a escalar de manera gradual. De acuerdo con el NWS Melbourne, el verdadero salto térmico llegará a partir del lunes, cuando las máximas se ubiquen nuevamente en los 70s°F (21°C a 24°C), superando los valores habituales para esta época del año.
El noroeste de Florida también atravesará un último pulso de aire frío entre la noche del viernes y el sábado, impulsado por un frente seco que cruzará la región sin generar precipitaciones. Según el NWS Tallahassee, las temperaturas nocturnas del fin de semana se mantendrán mayormente en los 30°F (0°C a 4°C), con algunos sectores del interior que alcanzarán valores ligeramente inferiores en las primeras horas del domingo.
No obstante, el pronóstico a mediano plazo es claramente optimista. A medida que el sistema de alta presión se afiance sobre la región, las condiciones se estabilizarán y el ascenso térmico será sostenido. Las máximas, que durante el fin de semana oscilarán entre los 59°F y 66°F (15°C a 19°C), comenzarán a trepar con fuerza durante la próxima semana, hasta alcanzar nuevamente los 70°F (21°C a 25°C), un cambio que el propio NWS describe como “muy bienvenido”.
En el extremo sur del estado, el frío fue menos extremo, pero igualmente inusual. La oficina del NWS en Miami señaló que la madrugada del viernes registró temperaturas bajas para la región, con valores de entre 35°F y 40°F (2°C a 4°C) en sectores del interior y sensaciones térmicas similares debido al viento. Desde la noche del 6 de febrero, sin embargo, el panorama comienza a cambiar de manera más notoria.
La presencia de una dorsal de alta presión favorecerá un período seco y estable entre el viernes por la noche y el sábado, lo que limitará el descenso térmico. Las mínimas nocturnas se ubicarán mayormente en los 40°F medios y altos (7°C a 9°C) en áreas interiores, mientras que la costa se mantendrá en los 50°F bajos (10°C a 12°C). A partir de la próxima semana, las máximas volverán a escalar hacia los 70°F altos e incluso los 80°F bajos (25°C a 27°C).


