¡Adiós, Golden Milk! Luego de la fiebre que provocaron las infusiones de cúrcuma, ha llegado una nueva bebida saludable de moda: el kéfir. No solo es rica en probióticos, sino que también se puede preparar en casa de manera muy sencilla.
Otro punto a su favor es que el kéfir es una bebida libre de gluten, lo que la hace amigable incluso para personas que padecen enfermedad celíaca, además de contar con beneficios para la salud digestiva.
Sin embargo, tal como ocurre con otras bebidas de moda, como lo fue la Golden Milk, el oatzempic —un licuado de avena que presuntamente ayuda a perder peso— o los batidos con proteína, surge una pregunta clave: ¿es recomendable beber kéfir todos los días?
El kéfir es una bebida originaria de las montañas del Cáucaso, cerca de lo que actualmente es Turquía, y su nombre proviene de la palabra turca keif, que se traduce como ‘sensación agradable’, de acuerdo con WebMD.
La bebida se elabora añadiendo a la leche de vaca o cabra los granos de kéfir —compuestos por colonias de levaduras y bacterias—. En un plazo aproximado de 24 horas, estos se multiplican y fermentan los azúcares de la leche, explica Healthline.
El resultado es una bebida ligeramente ácida con un alto contenido de probióticos, también conocidos como bacterias beneficiosas, ya que, según WebMD, el kéfir puede contener hasta 60 especies únicas.
El portal especializado en salud añade que el kéfir también puede prepararse al agregar los granos a una mezcla de agua azucarada, evitando por completo la lactosa presente en la leche. A esta variante se le conoce como kéfir de agua.
El kéfir de leche tradicional no solo es rico en probióticos, también contiene vitaminas y minerales, entre los que destacan las vitaminas del complejo B, C, A y K, así como magnesio, calcio y potasio, de acuerdo con Medical News Today.
En conjunto, beber kéfir podría tener efectos positivos en la salud que han sido estudiados científicamente. Algunos de ellos son los siguientes:
Aunque se han identificado beneficios del consumo de kéfir, es importante considerar que se requieren más investigaciones para confirmar sus efectos en la salud.
Medical News Today señala que, para muchas personas, incorporar kéfir a su rutina diaria no representa ningún problema, siempre y cuando se mantenga una dieta equilibrada. La clave está en la cantidad que se consume.
Beber kéfir en exceso puede provocar efectos secundarios. Además, algunas personas deben consultar a un especialista para saber si es seguro ingerir esta bebida. Entre los efectos y consideraciones a tener en cuenta se encuentran los siguientes:
Durante el proceso de fermentación, los granos de kéfir, también conocidos como búlgaros, producen una pequeña cantidad de alcohol que permanece en la bebida, explica Very Well Health.
El contenido de alcohol puede variar según la marca o el método de elaboración; sin embargo, Healthline indica que en la mayoría de los casos oscila entre 0.5 % y 2 %, lo que podría ser negativo para personas con intolerancia al alcohol.
Si no estás acostumbrado a consumir grandes cantidades de probióticos y aumentas su ingesta de forma repentina, podrías experimentar algunos síntomas desagradables. Healthline señala que estos incluyen:
En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen con el tiempo conforme el organismo se adapta. No obstante, si persisten, se recomienda acudir al médico.
Very Well Health advierte que los alimentos ricos en probióticos, como el kéfir, pueden afectar la acción o absorción de ciertos medicamentos. Si estás bajo tratamiento, es aconsejable consultar a un médico antes de consumir esta bebida.
Algunos de los medicamentos con los que podría interactuar el kéfir son antibióticos, inmunosupresores, fármacos para reducir el colesterol, medicamentos contra el cáncer y antidepresivos.
Healthline indica que algunas investigaciones han vinculado el uso de probióticos con efectos secundarios graves, como un mayor riesgo de infección en personas con enfermedades autoinmunes.
Aunque se trata de un efecto poco frecuente y aún se requieren más estudios, Very Well Health recomienda que personas con cáncer, VIH, enfermedades autoinmunes o que hayan recibido un trasplante de órgano consulten a un médico antes de consumir kéfir.
Healthline señala que el kéfir puede ser un complemento saludable dentro de una dieta equilibrada y recomienda consumir entre 1 y 3 tazas (237 a 710 ml) al día como máximo.
Very Well Health agrega que, si no estás acostumbrado a beberlo, es preferible comenzar con cantidades pequeñas mientras el sistema digestivo se adapta, así como consumirlo junto con otros alimentos para reducir posibles efectos adversos.
El portal especializado en salud también sugiere evitar su consumo antes de dormir, ya que podría interferir con el descanso. Si al tomar kéfir presentas malestares, Healthline recomienda reducir la cantidad o suspender su consumo y, ante cualquier duda, consultar a un profesional de la salud.


