La Basílica Catedral de la Asunción, símbolo arquitectónico de Covington, en Kentucky, recupera sus gárgolas tras más de 125 años. Considerada uno de los mayores exponentes de la arquitectura gótica en Estados Unidos, la catedral avanza hacia la etapa final de una restauración integral que contempla la renovación de la fachada y la incorporación de réplicas de las emblemáticas figuras de terracota.
El desgaste acumulado desde la apertura del templo en 1901, especialmente visible en la piedra caliza, el metal y las esculturas, motivó la intervención. El Muy Reverendo Ryan Maher, rector, explicó a Associated Press que la urgencia de la obra se confirmó en 2018, cuando un fragmento de piedra cayó y reveló daños estructurales más severos.
Desde entonces, arquitectos, canteros, artistas de terracota y obreros participan en el proyecto, enfocado en garantizar la solidez y preservación del santuario para el futuro.
La empresa Trisco Systems lidera el proceso, que contempla la reparación y reemplazo de toneladas de piedra caliza procedente de Indiana, junto con la fabricación de nuevas gárgolas y quimeras. Estas figuras, esculpidas en terracota a partir de escaneos digitales de los modelos originales, recuperan el esplendor decorativo que distingue al templo.
“Es un arte y una ciencia que se transmite de generación en generación”, afirmó Brian Walter, vicepresidente ejecutivo de la compañía. Las tareas han requerido precisión artesanal, el uso de maquinaria pesada y la combinación de tecnologías nuevas con métodos tradicionales, para restaurar balaustradas, arcos y remates.
La rehabilitación abarca la dimensión estética y la estructural: piezas dañadas se reemplazaron y se instalaron anclajes de acero inoxidable, en sustitución del acero original corroído, con el objetivo de asegurar la durabilidad y la conservación del repertorio escultórico.
La Basílica Catedral de la Asunción es testimonio del renacimiento gótico que transformó el panorama religioso de Estados Unidos entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Camillus Paul Maes, obispo belga a cargo de la diócesis de Covington, impulsó la construcción para reproducir la grandeza del gótico francés, inspirándose en Notre Dame de París y la catedral de Saint-Denis.
“En ese momento, nadie había oído hablar de Covington”, señaló el historiador Stephen Enzweiler al recordar la audacia de los promotores del proyecto, en una ciudad que contaba entonces con poco más de 40.000 habitantes, una cifra similar a la actual.
El diseño integra elementos icónicos del gótico: fachada de piedra, arbotantes, vitrales de gran tamaño y la presencia reconocible de gárgolas y quimeras. Mientras el exterior evoca Notre Dame, la catedral de Kentucky presenta dimensiones menores, una fachada más estrecha y carece de torres gemelas. El interior, influido por Saint-Denis, destaca por sus altas bóvedas y la luz filtrada por los vitrales.
A diferencia de Notre Dame, las gárgolas y quimeras de Covington tienen un papel decorativo, no funcional: no canalizan agua, sino que adornan aleros y azotea. El arquitecto y profesor Duncan Stroik destacó a Associated Press el nivel alcanzado por el obispo, el arquitecto y los artesanos en ese momento.
El respaldo financiero provino de más de dos mil donantes y diversas fundaciones, con un presupuesto de USD 7,8 millones. El rector Maher subrayó el compromiso comunitario y el valor patrimonial del edificio: “Nos consideramos bendecidos de poder garantizar que la catedral esté cuidada para las generaciones futuras”, aseguró. El boletín “Gargoyle Gazette”, editado por la catedral, muestra el apego de los vecinos a estas figuras, que también se reproducen en miniaturas y objetos decorativos.
Las obras concluirán en marzo de 2026, devolviendo a la Basílica Catedral de la Asunción su plenitud gótica y conservándola como referente espiritual y cultural en la región. El espacio renovado permanece como un refugio de serenidad y pausa en medio de la vida contemporánea.


