Elena tiene una hija de 17 años y un hijo de 19. Desde hace unos meses, la chica tiene una pareja que vive lejos de su casa. Así que, aunque al principio no le apetecía demasiado, está planteándose la posibilidad de que “algunas noches” duerman juntos en la casa familiar. “A priori el cuerpo me pide que no se queden, pero luego me paro a pensar y creo que esto es fruto del aprendizaje que hemos recibido en nuestra generación. Creo que al final sí les dejaremos que duerman en casa, un poco más adelante, cuando la relación se haya estabilizado, y después de una conversación con ella en la que pactemos unas condiciones”, expone esta madre.
Datos oficiales del Ministerio de Sanidad español sitúan la edad media del inicio de las relaciones sexuales entre los 15 y los 16 años. Según este estudio, que radiografía la situación de la adolescencia en España, “una tercera parte de los y las adolescentes de 15 a 18 años (34,8%) ha tenido relaciones sexuales coitales, sin diferencias entre chicos (35,2%) y chicas (34,3%)”. Un informe del INJUVE de 2024 señala que, si bien la edad de inicio de las relaciones sexuales se ha mantenido estable en las últimas décadas —en los 16,5 años—, cada vez hay más adolescentes que empiezan a tener relaciones antes de los 16.


