A partir del 15 de enero de 2026, las cadenas minoristas en Arizona y en el resto de Estados Unidos deberán cumplir con una nueva ley sobre el uso y control de carritos de supermercado. En caso de incumplimiento, las empresas podrán recibir multas de hasta US$1000, mientras que los clientes también podrían enfrentar sanciones de hasta US$2500.
La normativa establece que los minoristas que proporcionen carritos de compras deberán completar una certificación anual obligatoria para cumplir con la ley, que entrará en vigor el 15 de enero de 2026.
Según informó la ciudad de Phoenix, la ordenanza busca reducir la cantidad de carritos abandonados en vecindarios, calles y espacios públicos, con el objetivo de disminuir riesgos para la seguridad y los costos de recolección.
Para que la certificación sea válida, las cadenas minoristas deberán cumplir con los siguientes requisitos:
Los minoristas que no cumplan con la nueva ley podrán ser multados con hasta US$1000, según informó The Sun. La ordenanza establece una escala progresiva de sanciones:
La disposición indica que una primera multa a las cadenas que incumplan con la ordenanza será de 500 dólares, y aumentará hasta los 1000 dólares a la tercera infracción en un periodo de tres años.
Sin embargo, en algunos estados del país, los clientes de las cadenas pueden ser multados de igual manera, con infracciones que alcanzan los 2500 dólares por sacar un carrito de las tiendas sin autorización.
En otras ciudades, como Eureka, también se implementó esta ley, pero en lugar de pagar 500 dólares al año por incumplir con la ordenanza, los minoristas deberán pagar 50 dólares por cada carrito de compras que se encuentre abandonado fuera de la propiedad de la tienda.
Según el medio, los funcionarios de Phoenix se vieron obligados a tomar medidas después de que aumentaran las quejas sobre los defectos estéticos y el creciente costo de tener que recoger los carritos abandonados en distintos puntos de la ciudad, ya que, tan solo en 2024, se recogieron casi 8000 carritos de supermercado en más de 640 tiendas.
De acuerdo con The Sun, cada cadena minorista tiene su propio sistema de bloqueo para los carritos de compra. Por ejemplo, Aldi utiliza un sistema en el que hay que depositar una moneda de 25 centavos para desbloquear los carritos; una vez que los clientes terminaron, deben bloquear de nuevo el artículo para obtener de vuelta su dinero.
Mientras que en tiendas como Kroger se implementó una tecnología de bloqueo de ruedas y sensores, que los clientes han calificado como molesta, ya que han tenido dificultades para llevar el carrito hasta su auto en el estacionamiento; mientras que otros dijeron que los hace sentir como criminales, ya que también se utiliza dicho sistema para evitar robos.


