Una nueva ley de Pensilvania realizó algunas aclaraciones sobre las sanciones para personas que conduzcan bajo los efectos del alcohol o drogas. La norma, que ya entró en vigor, toma las bases de una regla ya existente y modifica algunas cuestiones que no estaban del todo explicitadas. El cambio legislativo se suma a otros nuevos proyectos que comenzarán a regir en 2026.
De acuerdo con lo que presentó el sitio web oficial de los senadores republicanos del estado, la ley 58 de 2025 modifica algunas cuestiones de la SB 697.
La norma regula castigos y otras cuestiones relacionadas con las personas que conducen vehículos bajo la influencia de sustancias (DUI, por sus siglas en inglés).
Según lo que presentan los legisladores, el aspecto más importante de la ley es que cierra un vacío legal que existía sobre los casos de reincidentes. Concretamente, a partir de ahora se especifican los siguientes castigos para conductores que circulen con la licencia suspendida por un caso de DUI:
Por otro lado, Pensilvania mantiene el programa de Disposición de Rehabilitación Acelerada (ARD, por sus siglas en inglés), que permite a los automovilistas que sufran una primera infracción volver a obtener la habilitación mediante cursos de seguridad vial y servicio comunitario.
La intención de esta iniciativa, además de brindar una segunda oportunidad a los conductores, es que los fiscales puedan resolver estos casos de manera más práctica y eficiente.
Según los senadores, la búsqueda de esta modificación fue alinear los criterios de la legislación con lo que establecen la Corte Suprema estatal y de EE.UU. Dado que se decidió la implementación inmediata, ya está en vigor.
El calendario legislativo de Pensilvania también incluye nuevas leyes que comienzan a regir en distintas fechas del próximo año. Las normas ya firmadas por el gobernador Josh Shapiro son las siguientes:
Además de los cambios de la ley 58 que castiga a los conductores que conducen bajo la influencia de las drogas o alcohol, el 6 de junio de 2026 comenzará la segunda instancia de la SB 37.
Denominada como la ley Paul Miller, prohíbe el uso de dispositivos electrónicos al conducir y restringe una serie de acciones. Aunque la norma ya está en vigor, la nueva etapa implicará citaciones y multas para quienes la incumplan.


