El gobierno de Japón celebró una reunión ministerial para avanzar en una iniciativa nacional del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). El objetivo es reformar las medidas fiscales especiales y los subsidios.
El Ministro de Finanzas Katayama subrayó la urgente necesidad de métricas objetivas para revisar los gastos fiscales, especialmente cuando Japón enfrenta un déficit proyectado de ingresos anuales de 1,5 billones de yenes debido a posibles aboliciones de impuestos provisionales.
El Gobierno Establece una Oficina Dedicada a la Reforma
La reunión ministerial incluyó al Ministro de Finanzas Katayama, al Secretario Jefe del Gabinete Kihara, al Ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones Hayashi, y al Ministro de Reforma Administrativa Matsumoto. Según un informe de medios locales, la sesión se centró en revisar medidas fiscales especiales y subsidios que llevan décadas vigentes.
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En noviembre de 2025, la Secretaría del Gabinete estableció una Oficina para la Revisión de Medidas Fiscales Especiales y Subsidios con aproximadamente 30 miembros del personal. Esta unidad evaluará los incentivos fiscales, muchos de los cuales fueron diseñados para mejorar la competitividad corporativa pero ahora están bajo escrutinio por su efectividad y falta de seguimiento preciso.
En la reunión, el Ministro de Finanzas Katayama enfatizó la necesidad de participación pública. Los informes señalaron que reconoció las altas expectativas públicas y anunció un plan para recopilar comentarios de los ciudadanos sobre los subsidios bajo revisión antes de fin de año.
Inspirándose en el Modelo de EE.UU.
El esfuerzo japonés DOGE se basa en el Departamento de Eficiencia Gubernamental de EE.UU., que el empresario Elon Musk dirigió bajo la administración Trump. En EE.UU., el enfoque de Musk para la reforma burocrática fue muy visible, incluso usando una motosierra como símbolo para "cortar" la ineficiencia. Sin embargo, después de que Musk se fue en mayo de 2025, el experimento DOGE terminó, sin alcanzar su objetivo de reducción de 1 billón de dólares a pesar de algunos recortes presupuestarios.
Los funcionarios japoneses buscan un proceso más mesurado. El plan es para una reforma exhaustiva y sustancial, no movimientos teatrales. El gobierno debe equilibrar la necesidad de recursos fiscales con su reciente aprobación de un considerable presupuesto suplementario, aumentando la tensión entre las promesas de reforma y las realidades financieras.
El nuevo DOGE se enfoca en impuestos y gastos ineficientes mediante auditorías. Hay un enfoque específico en las exenciones fiscales corporativas cuyo impacto real no está claro. En medio de la inflación y problemas presupuestarios, los legisladores quieren identificar qué incentivos promueven el crecimiento y cuáles son vestigios obsoletos.
Abordando el Desafío de los Ingresos
La posible abolición de impuestos provisionales, incluido el impuesto a la gasolina, podría drenar alrededor de 1,5 billones de yenes de los ingresos anuales. Esto hace crucial buscar financiamiento alternativo mediante una revisión minuciosa de los gastos fiscales y subsidios. El gobierno analizará qué programas cortar, reestructurar o reemplazar para lograr un mayor impacto.
Se espera que las principales reformas de esta iniciativa comiencen en el año fiscal 2027. Este cronograma permite una evaluación cuidadosa de cientos de medidas fiscales y subsidios, cada uno con vínculos únicos con la industria y las partes interesadas. Los funcionarios planean utilizar métricas objetivas, alejándose de juicios subjetivos que han permitido que continúen programas ineficientes.
El método de Japón se destaca por fomentar la participación pública en lugar de un enfoque de arriba hacia abajo. Al invitar a las opiniones de los ciudadanos sobre qué subsidios revisar, el gobierno busca una mayor transparencia. Este esfuerzo podría generar comprensión y apoyo para decisiones difíciles.
Fuente: https://beincrypto.com/japan-doge-inspired-tax-reform/


