PANews informó el 2 de diciembre que el banco central sueco (Riksbank) publicó un informe de investigación que indica que, a pesar de los diferentes marcos regulatorios, Estados Unidos y Europa están mostrando gradualmente una convergencia sustancial en sus políticas de stablecoin. El informe se centra en analizar tres dimensiones clave de la política del banco central: si se permite a los emisores de stablecoin acceder a los sistemas de liquidación, si las reservas del banco central pueden utilizarse como colateral, y si se puede obtener soporte de liquidez. Aunque Estados Unidos y Europa permiten legalmente el uso de reservas del banco central, siguen existiendo restricciones prácticas. El BCE ha permitido que algunas instituciones de pago no bancarias mantengan saldos de cuentas del banco central para flujos de transacciones, pero no ha liberalizado el uso de stablecoins como respaldo.

