Una venezolana que había obtenido la ciudadanía estadounidense en 2010 perdió su estatus luego de descubrirse un fraude con Medicare por aproximadamente 5,3 millones de dólares. Las autoridades resolvieron quitarle el documento y una pena de prisión.
El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) reveló mediante un comunicado los detalles del caso de Marieva Briceño.
Oriunda de Venezuela, la mujer era propietaria de tres supuestas clínicas médicas en el área de Detroit, Michigan. Allí, se pagaba a personas con Medicare por someterse a pruebas y procedimientos innecesarios, según el reporte gubernamental.
Las autoridades señalaron que, desde mayo de 2007 hasta enero de 2010, Briceño y sus cómplices presentaron reclamaciones fraudulentas por un total aproximado de US$5,4 millones.
Luego de los procedimientos pertinentes, el programa de salud pagó US$2,9 millones. Por su parte, la mujer recibió personalmente alrededor de US$513.200.
Mientras todo esto sucedía, Briceño solicitó la ciudadanía estadounidense el 21 de diciembre de 2009.
Según muestran los documentos judiciales, ocultó su fraude al sistema de salud y negó haber cometido algún delito por el cual no había sido arrestada tanto en su solicitud como durante una entrevista con funcionarios de inmigración bajo juramento. Finalmente, obtuvo el documento el 19 de marzo de 2010.
Aunque había completado el proceso con éxito, la estafa al programa de salud no duró mucho tiempo. Poco más de un año después, el 12 de septiembre de 2011, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida la acusó de fraude y de conspiración.
El 14 de marzo de 2012, la mujer se declaró culpable de este último cargo y fue sentenciada a 60 meses de prisión. Ya durante el segundo mandato de Donald Trump, el 12 de agosto de 2025, el DOJ solicitó la revocación de la ciudadanía ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida.
Los motivos de la demanda consistieron en su participación en una conspiración criminal y no haberla revelado durante su proceso de naturalización.
Asimismo, el 17 de noviembre, el juez de distrito Darrin Gayles dictó una orden para revocar la ciudadanía estadounidense de la mujer. “La revocación de la ciudadanía estadounidense de Marieva Briceño demuestra que si robas de los programas que sirven a nuestros ciudadanos más vulnerables, serás descubierto, procesado y sufrirás las consecuencias de tus actos, hasta la pérdida de tu ciudadanía estadounidense”, declaró el Fiscal General Adjunto Brett A. Shumate de la División Civil del DOJ.
El gobierno de Estados Unidos explica en su sitio web oficial que renunciar a la ciudadanía o perderla implica en primer lugar dejar de ser ciudadano estadounidense.
Un migrante puede perder el documento en casos específicos, lo que incluye:
Cuando una persona renuncia a la ciudadanía o la pierde, esto significa que:
No obstante, según el gobierno estadounidense, aún podría estar sujeto al pago de impuestos o tener derecho a recibir beneficios del Seguro Social.


