En el tratamiento de hígado graso, hay algunas vitaminas y suplementos que pueden ser beneficiosos. Sin embargo, es clave evitar sustancias que resulten contraproducentes para la salud. En ese sentido, expertos enumeran algunos componentes que tienen el potencial de generar daño, ya sea al órgano en sí o a otras funciones vitales de quien los consume.
De acuerdo con lo que establece un artículo de Mayo Clinic, la mejor manera de enfrentar la enfermedad de hígado graso es con una rutina que incluya ejercicio, una correcta alimentación y un peso saludable. Además, hay compuestos que pueden ser beneficiosos, y otros que no.
La institución aclara que las vitaminas y suplementos no pueden curar la condición médica ni sustituir los hábitos de vida que tiene que tomar el paciente, pero sí ayudar. A pesar de eso, señaló algunos que se deben evitar o consumir con cuidado, según el caso.
Investigaciones señalan que ayuda a reducir la inflamación y la cicatrización del hígado. A su vez, es buena para prevenir la acumulación de grasa, aunque Mayo Clinic marca que aún faltan más estudios que respalden estas conclusiones.
Aunque tiene beneficios, no todos pueden consumirla. La vitamina E no está recomendada para personas con cicatrización hepática grave o diabetes tipo 2. Además, los suplementos suelen tener alrededor de 67 miligramos de la sustancia, mientras que el máximo diario que se aconseja para un adulto es de 15 miligramos.
En ese sentido, la recomendación es consultar con un profesional de la salud que evalúe el caso particular antes de empezar su consumo.
La clínica indica que tomar estos productos en general “no es buena idea”. Muchos de estos suplementos que afirman ayudar al hígado graso en realidad pueden dañarlo o generar otros efectos perjudiciales en el cuerpo.
A pesar de que muchas veces son recomendados para el hígado graso, lo cierto es que la evidencia disponible es insuficiente para demostrar su eficacia. Por eso, si un paciente los consume y cree que ayuda a su cuerpo, podría en realidad demorar un mejor tratamiento con otra sustancia.
La clínica estadounidense expresa que su consumo es seguro, pero que no tiene una eficacia demostrada.
Según presenta Mayo Clinic en su sitio web, la enfermedad no suele producir síntomas, por lo que puede ser difícil detectarla. En ese sentido, es posible descubrirla mediante herramientas que confirmen el diagnóstico y midan el daño hepático. Estas son:
Siempre la mejor opción para una persona será consultar con su médico para evaluar su diagnóstico y condiciones particulares. Sin embargo, de manera general, algunos alimentos pueden ser beneficiosos para el hígado. Según datos de WebMd, estos son:


