El gobernador de Florida, Ron DeSantis, volvió a cuestionar a California y a la administración de Gavin Newsom con una serie de mensajes en X en los que comparó modelos impositivos, estructuras fiscales y posibles impuestos al transporte.
Las primeras críticas de DeSantis aparecieron tras la difusión de una publicación de la periodista Katy Grimes, quien destacó que California volvió a ubicarse en el puesto 48 del país norteamericano entre los estados con peor clima fiscal.
El gobernador del Estado del Sol retomó esa información y la usó para contrastar el rendimiento del Estado Soleado, al asegurar: “Florida se encuentra entre los cinco primeros puestos en clima fiscal y ocupa el primer lugar entre los estados grandes”.
La frase colocó en el centro de la discusión las diferencias en la estructura impositiva entre ambas regiones, con especial énfasis en cómo cada estado diseña su sistema tributario.
El relevamiento al que hizo referencia el gobernador forma parte del 2025 State Tax Competitiveness Index, un estudio elaborado por Andrey Yushkov, Jared Walczak y Katherine Loughead, que la Tax Foundation presentó como una versión renovada de su histórico índice publicado desde 2003.
Este índice, que evalúa cinco grandes áreas -gravámenes sobre la renta individual, corporativos, tributos sobre ventas y consumo, gravámenes sobre propiedad y riqueza, e impuestos al desempleo-, ofreció un panorama contrastante entre ambos estados.
La Tax Foundation detalló que muchos de los estados peores calificados comparten problemas comunes: sistemas poco neutrales, múltiples cargas superpuestas y porcentajes considerablemente altos en varios de sus tributos principales.
El segundo eje de confrontación surgió cuando DeSantis objetó la posibilidad de aplicar impuestos basados en el kilometraje recorrido por los vehículos, conocidos como Vehicle Miles Traveled taxes (VMT).
En su mensaje, DeSantis afirmó: “Los impuestos sobre las millas recorridas por vehículo (VMT, por sus siglas en inglés) obligan al gobierno a vigilar los desplazamientos y violan la privacidad individual. Esto podría implementarse en estados como California, y algunos han argumentado que otros estados deberían seguir su ejemplo. No hay ninguna posibilidad”.
Estas declaraciones se apoyaron en otro aporte de la Tax Foundation, que afirmó que la disminución de la recaudación por gravámenes tradicionales a los combustibles -producto de la mayor eficiencia en el consumo y el avance de los vehículos eléctricos- genera un dilema a largo plazo para el financiamiento vial.
En su análisis, la organización sostuvo que un gravamen directo por milla podría constituir una alternativa más sostenible para cubrir los costos de construcción y mantenimiento de autopistas en el futuro, aunque no mencionó mecanismos específicos de implementación ni cuestiones relativas a vigilancia estatal.
El estudio Road Taxes and Funding by State, 2025, firmado por Jacob Macumber-Rosin y Adam Hoffer y también publicado por la Tax Foundation, reveló que apenas tres estados (Delaware, Montana y Nueva Jersey) lograron financiar completamente sus carreteras con ingresos directos vinculados al uso vial. El resto, incluidas jurisdicciones como Florida y California, debió complementar su recaudación con fondos de otras áreas.
Para dimensionar el escenario actual, el informe detalló que:


