Japón se prepara para prohibir el uso de información privilegiada en criptomonedas mediante la introducción de un régimen de recargos, donde los infractores pagarían sanciones vinculadas a ganancias ilícitas.
Nikkei informó el miércoles que la Comisión de Vigilancia de Bolsa y Valores (SESC) obtendrá poderes para investigar operaciones cripto sospechosas.
Según el plan, puede recomendar órdenes de recargo y remitir violaciones graves para enjuiciamiento penal. Esto marca un cambio importante, ya que las reglas sobre uso de información privilegiada bajo la Ley de Instrumentos Financieros y Bolsa actualmente no se aplican a las criptomonedas.
La Agencia de Servicios Financieros, que supervisa la SESC, planea finalizar las reglas a través de un grupo de trabajo antes de fin de año. Después de eso, pretende presentar enmiendas a la Ley de Instrumentos Financieros y Bolsa durante la próxima sesión parlamentaria regular.
Actualmente, se espera que los exchanges y la Asociación Japonesa de Exchanges de Activos Virtuales y Cripto (JVCEA) se autorregulen. Sin embargo, los críticos señalan que el sistema de monitoreo de transacciones sigue siendo inadecuado, dejando espacio para prácticas injustas.
Bajo el marco propuesto, la FIEA prohibirá claramente el trading de criptomonedas basado en información no pública o no divulgada.
A continuación, la FSA emitirá directrices detalladas para explicar qué comportamientos caen bajo esta regla. Por ejemplo, puede cubrir operaciones realizadas utilizando conocimiento privado sobre el próximo listado de un token. De manera similar, actuar con información sobre una falla de seguridad de un exchange antes de que se haga pública también probablemente contaría como una violación.
Japón enfrenta un desafío distintivo ya que muchas criptomonedas carecen de un emisor claro, lo que dificulta determinar quién califica como informado. Esta ambigüedad ha mantenido la aplicación en cripto en gran parte sin probar en comparación con los valores tradicionales.
En Asia, el impulso por reglas más claras en torno a los activos digitales ha ganado impulso. Japón ahora destaca, habiendo registrado un crecimiento del valor recibido en cadena del 120% interanual a junio de 2025, superando a Corea del Sur, India y Vietnam.
La adopción de criptomonedas en Japón está creciendo rápidamente. A mayo de 2025, aproximadamente 12,41 millones de japoneses poseían criptomonedas. Eso es aproximadamente el 15% de los adultos, un aumento desde los 9,17 millones del año anterior.
Mientras tanto, las previsiones sugieren que el número podría alcanzar los 19,43 millones para fin de año. Regulaciones más claras y la creciente participación institucional están impulsando este crecimiento.
Como resultado, la presión sobre el gobierno para actuar está aumentando. Los legisladores ahora enfrentan la tarea de dar forma a reglas que equilibren la innovación con la protección del inversor.
Si tiene éxito, un marco regulatorio transparente y confiable podría ayudar a las criptomonedas a deshacerse de su imagen como una frontera arriesgada y evolucionar hacia una clase de inversión creíble en Japón.


