El contexto bélico que prevalece tiene varias implicaciones económicas y financieras a nivel global que pueden ir desde un repunte en la inflación a través del alza en el precio de los commodities hasta el endurecimiento en las condiciones financieras que pueden generar presión sobre la deuda mundial, advirtieron economistas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
“Los mercados globales de deuda se encuentran en una situación difícil. Las tensiones geopolíticas, las disputas comerciales y la perspectiva de nuevos obstáculos maroeconómicos están aumentando la presión sobre los mercados que ya arrastraban importante incertidumbre”, refirieron expertos de la OCDE.
En el informe anual, “Global debt report 2026, sustaining debt market resilience under growing pressure”, enfatizaron que el mercado de deuda ha mostrado una notable resiliencia ante los choques que se han presentado en los últimos años, que incluyen la coincidencia de un aumento de los déficits fiscales; los rendimientos elevados y las disputas comerciales.
“La volatilidad se ha moderado, la liquidez está mejorando, los diferenciales de deuda soberana en varios mercados emergentes se han estrechado y los diferenciales del crédito corporativo se encuentran cerca de mínimos históricos”, señalaron.
Una fortaleza que podría estar enmascarando riesgos que podrían cristalizar repentinamente si escala la volatilidad y la incertidumbre.
En el documento, lanzado desde la sede de la OCDE, por el director de asuntos financieros y de empresas de la OCDE, Carmine di Noia, advirtieron que “los niveles de endeudamiento público y privado se mantienen en niveles elevados y siguen aumentando conforme los gobiernos y emisores corporativos recurren a los mercados de deuda”.
Subrayaron que una buena parte de este financiamiento que está colocándose en el mercado, es para expandir los negocios y desarrollos de Inteligencia Artificial. Pero acotaron que el financiamiento se recarga cada vez más en una base de inversionistas más sensibles a los precios, lo que abre nuevas vulnerabilidades
Gestión estratégica de la deuda mexicana
El análisis no hace acercamientos detallados por país, sin embargo menciona en varias ocasiones el caso de México.
Destaca que la composición de la deuda de México se mantiene de forma predominante en tasa fija, lo que limita vulnerabilidades inmediatas. Dice que la exposición a tasa variable es aproximada a 10% del total, lo que la hace manejable.
Alerta que aproximadamente 30% de la deuda mexicana está indexada a la inflación, lo que sí puede generar presiones en el costo ante entornos inflacionarios. En este sentido los expertos OCDE mencionaron que en algunos países como Islandia, las emisiones ligadas a la inflación representan hasta 43% de la deuda; mientras para países como Chile, Israel y México, se aproximan a 30 por ciento.
Apenas la semana pasada, la Organización presentó el Estudio Económico para México 2026, donde reconocieron que la deuda mexicana inició una trayectoria descendente desde el año pasado, pero acotaron que no hay medidas concretas para lograr la consolidación que permitirá llevar al déficit fiscal al nivel de 3.6% del PIB en el 2026 y de 3% del PIB en el 2027.
Señalaron que el costo financiero de la deuda mexicana es una presión creciente.
Según sus cálculos el servicio de la deuda llegará a 4.1% del PIB este año lo que significa que el pago de intereses se acerca al tamaño del déficit proyectado.
Recomendaron anclar la política fiscal en un marco de mediano plazo, pues tal como está ahora, van resolviendo en el transcurso del año conforme se van presentando los eventos, lo que genera vulnerabilidades.
En el transcurso de los últimos 65 años, la OCDE ha otorgado a integrantes como México, estadísticas comparativas, datos económicos y sociales de sus miembros. Sus bases de datos cubren áreas como cuentas nacionales, indicadores económicos, fuerza laboral, comercio, empleo, migración, educación, energía, salud e industria, entre otros. Y se ha convertido en el mayor centro de investigación internacional de apoyo directo a las autoridades de los países integrantes, que suman 38.
