La presidenta Claudia Sheinbaum alista el envío al Congreso de la Unión de la iniciativa de reforma en materia electoral con 10 ejes que, según su planteamiento, buscan abaratar el sistema electoral, cambiar la forma en que se asigna la representación proporcional, reforzar la fiscalización y poner reglas al uso de tecnologías como la inteligencia artificial en campañas.
En paralelo, la mandataria ha insistido en que la propuesta “fortalece la democracia” y que no debe interpretarse como una señal de incertidumbre para la inversión nacional o extranjera, en un momento en que su gobierno presume cifras históricas de IED.
Pluris sin listas y Senado sin representación proporcional nacional
Uno de los ajustes más visibles está en la integración del Congreso.
En el discurso oficial, la idea es que la representación proporcional se mantenga, pero sin listas decididas por dirigencias partidistas.
El paquete también trae una apuesta de austeridad: reducir 25% el costo de las elecciones (INE, partidos, OPLES y tribunales).
El comunicado presidencial agrega que se plantea bajar sueldos y bonos de consejeros y altos mandos del INE conforme al artículo 127 constitucional, eliminar duplicidades en órganos electorales, reducir gasto del Congreso federal y congresos locales, y disminuir regidurías municipales con un tope de 15.
Otro punto central es reforzar la fiscalización: el INE tendría acceso oportuno a operaciones financieras de partidos y candidaturas, se prohibirían aportaciones en efectivo y se empujaría el uso de tecnologías para monitoreo.
La reforma incluye un apartado específico para el entorno digital: regular el uso de IA y prohibir bots y otros mecanismos artificiales en redes sociales.
En la narrativa del gobierno, esto busca frenar campañas de manipulación y contenidos que distorsionen el debate público, incluidos montajes y suplantaciones. 5) Menos tiempo oficial en radio y TV
Se propone reducir los tiempos oficiales en radio y televisión durante procesos electorales: de 48 a 35 minutos diarios por emisora.
La iniciativa plantea que los cómputos distritales inicien al término de la jornada electoral, con el argumento de agilizar la validación de resultados.
El proyecto busca fortalecer y extender mecanismos como referéndum, plebiscito, consulta popular y revocación de mandato a estados y municipios, y abrir la puerta al voto electrónico en estos instrumentos.
En el componente migrante, se plantea facilitar el voto para la diputación migrante de mexicanos residentes en el extranjero.
El documento retoma dos candados:
El gobierno sostiene que el diseño de la reforma se alimentó de un proceso de consulta: la Comisión Presidencial reportó 63 audiencias públicas (31 en entidades, 24 en CDMX, 7 en Estados Unidos y una audiencia migrante), 1,357 propuestas y 181 participaciones de expertos electorales.
Con ese respaldo, Sheinbaum ha enmarcado el envío de la iniciativa como un “asunto de principios” y un compromiso político: abaratar elecciones, quitar “listas” y ampliar la democracia participativa.
Con información de Arturo Rojas


