La ORT formaliza en su Código de Convivencia un nuevo esquema sobre dispositivos móviles y marca una posición en el debate educativoLa ORT formaliza en su Código de Convivencia un nuevo esquema sobre dispositivos móviles y marca una posición en el debate educativo

La ORT decidió impedir el uso los celulares en el aula y los recreos

2026/02/28 04:07
Lectura de 7 min

La Escuela ORT Argentina implementará a partir del próximo lunes una política que establece que los estudiantes no podrán utilizar sus celulares ni otros dispositivos móviles personales durante las clases y los recreos. La decisión, que fue comunicada internamente a las familias, establece que los estudiantes no podrán utilizar sus teléfonos, smartwatches u otros dispositivos durante toda la jornada escolar, y que deberán mantenerlos “apagados, desconectados y guardados en sus mochilas”.

El objetivo de la nueva medida, dicen, es que las aulas, talleres y laboratorios funcionen como “espacios de construcción colectiva del conocimiento sin distracciones” y que los recreos favorezcan intercambios genuinos, interacción entre pares, juegos con sentido y vínculos saludables.

En diálogo con LA NACION, fuentes de la dirección de ORT Argentina explicaron que la decisión se inscribe en un debate que excede el plano local. “El uso problemático de dispositivos móviles es hoy un desafío global, presente en sistemas educativos de todo el mundo y ampliamente debatido en la comunidad académica y tecnológica”, señalaron.

En el mensaje enviado a las familias, la escuela subraya que se trata de un tema “delicado” que exige un trabajo mancomunado entre la institución y los hogares. También anticipa la organización de charlas con especialistas para promover un uso mínimo del celular a lo largo del día y, especialmente, durante la jornada escolar.

Según comunicaron, la política adoptada apunta a “mejorar la calidad del tiempo escolar y fortalecer la convivencia, reduciendo conflictos vinculados a redes sociales, exposición digital y distracciones durante la jornada”.

La medida fue incorporada al Código de Convivencia de la institución. El comunicado advierte que cualquier incumplimiento dará lugar a las sanciones allí previstas y señala que no usar el celular es “un requisito indispensable para permanecer como alumno regular de ORT”.

La institución sostiene que busca fortalecer la concentración, la interacción entre pares y la calidad del tiempo escolar, en un contexto donde la Ciudad y la Provincia avanzan con regulaciones propias

Respecto de las razones que motivaron el endurecimiento de la política institucional, las autoridades no mencionaron episodios puntuales, sino fundamentos pedagógicos y evidencia académica. “La evidencia científica es contundente: limitar el uso del celular en espacios de aprendizaje —salvo cuando se lo requiera con fines didácticos específicos— mejora la atención, el foco y el entusiasmo de los estudiantes, favorece una participación más activa y se traduce en una tendencia a la mejora del rendimiento escolar”, sostuvieron. Según indicaron, esa conclusión se apoya tanto en la experiencia propia como en la de escuelas de distintos países que aplican regulaciones similares.

Según detallaron, la medida es “el resultado de un extenso proceso de análisis por parte de equipos multidisciplinarios de nuestra institución —docentes, especialistas en educación, profesionales del área de orientación y autoridades—, enriquecido por el intercambio con escuelas de diferentes países”. Y agregaron: “Como todo proceso educativo, su regulación es un camino gradual que requiere evaluación continua”.

Desde la institución aclararon que no se trata de una política completamente nueva, sino de una profundización de lineamientos ya vigentes. “Esta decisión profundiza los lineamientos del ciclo lectivo 2025, cuando excluimos el celular de las aulas”, afirmaron.

El esquema contempla excepciones pedagógicas, uso limitado en el almuerzo y comunicación con las familias a través de coordinación; habrá acompañamiento y monitoreo en la implementación

La única excepción a esta nueva regla, anticiparon, será ante un requerimiento docente con fines didácticos específicos. En el horario de almuerzo, por “cuestiones operativas”, los dispositivos podrán ser utilizados. Para situaciones excepcionales de comunicación, las familias deberán contactarse con la respectiva Coordinación Educativa. De la misma manera, si un estudiante necesita comunicarse con su familia, la institución facilitará los medios necesarios.

La conducción de la escuela enmarcó la resolución dentro de su proyecto pedagógico. “En ORT creemos profundamente en educar. Es por eso que cada decisión pedagógica que tomamos busca mejorar las condiciones para el aprendizaje, el bienestar y el desarrollo integral de nuestros estudiantes”, sostuvieron. En esa misma línea, escribieron: “Crear espacios libres de celulares es ofrecer un entorno protegido para aprender, del mismo modo que otras de nuestras políticas escolares buscan cuidar la salud física, psíquica y emocional”.

Las autoridades aseguran que no se trata de un retroceso en innovación, sino de una decisión pedagógica gradual que incluye charlas con especialistas y trabajo conjunto con las familias

Al mismo tiempo, enfatizaron que la restricción no implica un alejamiento de la tecnología. “Esta resolución no implica abandonar la innovación ni la educación tecnológica, aspectos en los que somos pioneros. Estamos comprometidos con la formación de estudiantes preparados para un mundo digital complejo y creemos que educar en la era digital también significa enseñar cuando es necesario desconectarse”, indicaron. Y sumaron: “Nuestro objetivo no es aislar a los estudiantes del mundo digital, sino enseñarles a relacionarse con él de forma saludable, consciente y responsable”.

La escuela ORT profundiza restricciones tecnológicas y apuesta a espacios de aprendizaje “sin distracciones”

La medida, insistieron, no fue adoptada de manera aislada. “Fue el resultado de un proceso de evaluación sostenido en el tiempo en el que participaron equipos interdisciplinarios de la institución —docentes, especialistas en educación, profesionales del área de orientación y autoridades— y que se nutrió del diálogo e intercambio con escuelas de otros países que implementan regulaciones similares”. El objetivo, explicaron, es “mejorar la calidad del tiempo escolar, reduciendo interrupciones constantes y favoreciendo la concentración”. En ese camino, destacaron el rol de las familias: “Las familias son aliadas clave: un trabajo mancomunado potencia los resultados educativos”.

Implementación progresiva

Sobre la implementación práctica, la escuela anticipó que el esquema será progresivo. “Se trata de un camino gradual, cuya implementación será acompañada, monitoreada y ajustada en diálogo con todo el entorno educativo”, indicaron. Ese acompañamiento incluirá “acompañamiento a las familias, charlas con especialistas y espacios de escucha”. “Entendemos que se trata de un trabajo conjunto”, comunicaron.

En relación con el régimen disciplinario, las autoridades señalaron que no habrá una aplicación automática e inmediata de sanciones. “Su aplicación contemplará un período de adaptación inicial, en una escala que tipificamos en el Código de Convivencia”, afirmaron. Y remarcaron el enfoque pedagógico de la decisión: “Nuestra tarea es educar: el foco estará puesto en el acompañamiento y en la información”.

La conducción cerró la explicación con una definición sobre el sentido de la medida dentro del espacio escolar. “Desde ORT consideramos que la escuela debe garantizar espacios donde puedan desarrollarse capacidades que la pantalla no reemplaza: atención sostenida, pensamiento profundo, creatividad, comunicación cara a cara y construcción de vínculos”.

El contexto porteño

La decisión de ORT se inscribe en un contexto más amplio de regulación del uso de celulares en las aulas porteñas. En agosto de 2024, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció una medida orientada a enfrentar la falta de concentración en clase. La disposición estableció que en el nivel primario los celulares debían permanecer guardados durante toda la jornada y que en secundaria solo podían utilizarse con fines pedagógicos, según lo definiera cada institución.

Según datos oficiales difundidos en 2025, la regulación en las aulas porteñas mostró mejoras en la atención y el rendimiento; en la provincia de Buenos Aires comenzará a regir una ley específica para primaria

En agosto de 2025 se difundieron resultados oficiales, que indicaron que la regulación modificó la vida escolar cotidiana. De acuerdo con un relevamiento de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa (Ueicee), siete de cada diez alumnos de primaria y seis de cada diez de secundaria afirmaron prestar más atención, aprender mejor y conversar más con sus compañeros en los recreos.

El estudio alcanzó a 2738 personas —equipos de conducción, docentes y estudiantes— pertenecientes a 199 escuelas primarias y secundarias, estatales y privadas. En secundaria, el 61,3% de los alumnos manifestó prestar más atención en clase; el 65,6% reconoció conversar más con sus compañeros; y el 59,3% sostuvo obtener mejores resultados escolares. En primaria, el 70% afirmó concentrarse más; el 68% destacó una mayor interacción con pares; y el 67% señaló mejoras en su rendimiento académico. En ambos niveles, más de la mitad coincidió en que la restricción no generó mayor aburrimiento en clase.

Ciudad y Provincia avanzan con regulaciones propias

En paralelo, en la provincia de Buenos Aires comenzará a aplicarse el 2 de marzo la Ley N° 15.534, sancionada por la Legislatura bonaerense el 18 de septiembre de 2025. La norma promueve el uso seguro y responsable de pantallas y regula su utilización por parte de alumnos del nivel primario en establecimientos públicos y privados.

La ley establece que los estudiantes deberán hacer un uso responsable de pantallas exclusivamente para cumplir objetivos pedagógicos y define como tal la no utilización de dispositivos digitales durante la jornada educativa, salvo autorización explícita del docente. También prevé campañas de concientización sobre los riesgos y efectos nocivos de la exposición a pantallas en la infancia.

Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección crypto.news@mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.