Bakkt planea convertir una empresa japonesa tradicional en un vehículo de inversión de Bitcoin. Marusho Hotta, una poco conocida compañía de la Bolsa de Tokio, está preparada para una transformación radical mientras Bakkt adquiere una participación del 30%, instala su propio CEO y la renombra como bitcoin.jp.
El 6 de agosto, Bakkt Holdings anunció que adquiriría una participación del 30% en Marusho Hotta, una empresa japonesa que cotiza en bolsa, del Grupo RIZAP, convirtiéndose en el mayor accionista en un acuerdo que incluye un cambio de marca completo a bitcoin.jp y una renovación del liderazgo.
La adquisición, pendiente de aprobación por los accionistas, verá al Presidente Internacional de Bakkt, Phillip Lord, tomar el timón como CEO mientras integra Bitcoin (BTC) y activos digitales en la estrategia de tesorería de la compañía. Bakkt dijo que ya ha asegurado el dominio bitcoin.jp, señalando su intención de posicionar a la entidad renovada como un buque insignia para la adopción corporativa de criptomonedas.
El movimiento de Bakkt para transformar Marusho Hotta en un vehículo de tesorería de Bitcoin marca la última maniobra en una reinvención de alto riesgo. Durante el último año, la empresa ha sido objeto de intensa especulación, incluyendo conversaciones de adquisición reportadas con Trump Media & Technology Group a finales de 2024.
Aunque ese acuerdo nunca se materializó, los rumores subrayaron la precaria posición de Bakkt: una plataforma institucional de criptomonedas que alguna vez fue prometedora y ahora lucha por encontrar su camino. Ahora, con esta adquisición japonesa, Bakkt está haciendo su apuesta más audaz hasta la fecha, no solo por Bitcoin, sino por su propia supervivencia.
El agresivo giro de la compañía hacia Bitcoin llega en medio de persistentes desafíos de efectivo. En febrero del año pasado, Bakkt advirtió en una presentación ante la SEC que podría no "continuar como empresa en funcionamiento", citando fondos insuficientes para mantener las operaciones durante los próximos 12 meses.
La admisión fue un marcado revés para una empresa que se lanzó en 2018 con el respaldo de Intercontinental Exchange, propietario de la Bolsa de Nueva York, y que alguna vez fue aclamada como el salvador institucional de Bitcoin.
Desde entonces, Bakkt se ha desprendido de activos no esenciales, incluida la venta de su negocio de recompensas de fidelidad, para centrarse únicamente en criptomonedas. Su recaudación de capital de 75 millones de dólares en julio, seguida de una oferta de estantería de 1.000 millones de dólares, sugiere un cambio desesperado pero calculado hacia convertirse en un operador de tesorería de Bitcoin puro.

