Los denominados centavos “Omega”, acuñados en 2025, fueron vendidos en un evento especial por más de 16,7 millones de dólares. Su alto valor radica en que se trata de los últimos pennys fabricados en Estados Unidos, tras la decisión de Donald Trump para suspender su acuñación.
La subasta de los últimos centavos emitidos por la Casa de la Moneda de Estados Unidos marcó el cierre de 232 años de producción continua. La historia de esta denominación se extiende desde finales del siglo XVIII hasta casi la tercera década del siglo XXI.
Desde su primera emisión en 1793, esta denominación formó parte del sistema monetario de EE.UU. de manera ininterrumpida. A lo largo de ese período, la moneda atravesó cambios de diseño, materiales y métodos de producción, debido a transformaciones políticas, económicas y tecnológicas.
Después de más de 230 años de historia, la producción del famoso penny llegó a su fin. La Casa de la Moneda detuvo la acuñación de centavos destinados a la circulación tras la decisión del presidente Donald Trump, vinculada a los costos de fabricación, que superaban el valor nominal del ejemplar.
A partir de ese momento, se estableció un programa final de emisión conmemorativa que derivó en la creación de las últimas piezas, conocidas como centavos “Omega”.
Estas fueron ofrecidas al público mediante una subasta organizada por Stack’s Bowers por encargo oficial de la Casa de la Moneda.
El evento concentró la atención del sector numismático internacional, ya que no solo se trató del final de una serie histórica, sino también de una emisión limitada con características inéditas dentro de la denominación.
La venta de los últimos centavos se estructuró en 232 juegos de monedas. Cada conjunto representó un año de producción desde 1793 hasta 2025.
El total recaudado superó los US$16,76 millones, con un valor promedio por lote superior a los US$72.000.
El primer juego ofrecido en la subasta alcanzó un precio de US$200 mil. Sin embargo, el mayor registro se dio con el lote Nº 232, que fue adjudicado por US$800 mil. Allí se incluyeron elementos adicionales que lo diferenciaron del resto.
Cada uno de los 232 juegos estuvo compuesto por tres monedas acuñadas en 2025. Dos de ellas correspondieron a centavos destinados originalmente a la circulación, mientras que la tercera fue una pieza especial fabricada en oro.
El primer ejemplar del juego fue producido en la Casa de la Moneda de Filadelfia y contaba con características como:
El segundo centavo fue acuñado en la Casa de la Moneda de Denver y compartió las mismas características técnicas que el ejemplar de Filadelfia, con algunas diferencias como:
El tercer componente del juego también tiene un diseño igual que los otros ejemplares, con ciertos factores que lo distinguen:
Esta pieza fue acuñada en Filadelfia y presentó un acabado especial sin circular. Se trató de la primera ocasión en que la institución monetaria produjo oficialmente un centavo en oro.

